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El pilarense que vive de cerca el horror en Bélgica

Martín Rosso es contrabajista y está radicado en Bruselas. Suele tomar el metro en la estación que hoy sufrió el atentado. Pero un cambio en sus horarios laborales lo salvó. "Da escalofríos...", expresó a El Diario.
22 de marzo de 2016 - 00:00

El atentado múltiple que sacudió hoy Bruselas y dejó al menos 26 muertos y más de 130 heridos tocó de cerca de un pilarense: Martín Rosso, músico radicado en ese país hace casi una década, se salvó de estar en el lugar de los hechos por un cambio en su horario laboral.

Los atentados se produjeron en el aeropuerto internacional de la capital belga, donde se produjo un ataque suicida, y en la estación Maelbeek del metro, que el contrabajista de 39 años, integrante de la Filarmónica de Bruselas, suele tomar para ir a los ensayos.

“Nadie se esperaba esto. Bélgica es un país neutral, pero después del arresto de Abdeslam (uno de los ideólogos de los atentados en París, detenido hace cuatro días) era imaginable”, expresó en una charla exclusiva con El Diario.

Con respecto al clima de la ciudad, comentó que “Bruselas está parada, nadie trabaja y no hay medios de transporte. En general hay una calma tensa”.

El impacto ha sido mayor aún para Martín, ya que la tragedia pudo haberlo rozado o directamente golpeado: “Yo tomo todos los días el metro en Maelbeek a eso de las 9.15 para ir a la Ópera, pero esta semana trabajamos de tarde. Si hubiera tenido que ir a la mañana me hubiese tocado estar ahí. Da escalofríos…”.

Acostumbrado a ser un país tranquilo, Bélgica se sacudió luego de los ataques a la capital francesa, al descubrirse que células terroristas provenían de allí. “Cuando ocurrió lo de París la gente se sorprendió –recordó el pilarense-, pero las fuerzas de seguridad ya lo sabían, los jihadistas son de todos los países, no solo de Francia y Bélgica”.

Y añadió que “cuando fue lo de París había alerta 4, y después todo volvió a la normalidad. Ahora va a ser igual”.

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