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El gobierno quiere descomprimir el tránsito

Buscan extender el estacionamiento pago. Y analizan prohibirlo en algunas calles. Estudian variantes para mejorar la circulación vehicular. Conductores apuntan a la peatonal.
11 de marzo de 2016 - 00:00
El mal endémico que sufren los conductores que se atreven a meterse al centro pilarense crece, y manejar por las calles cercanas a la plaza 12 de Octubre es cada vez más estresante.
Las demoras aumentan en horas pico y al caos normal que provocan los ingresos y egresos a los colegios, se les suman los cortes por arreglos de calles, por demás necesarios, pero que desarticulan cualquier esquema.
Desde la Secretaría de Tránsito y Transporte, aseguran que estudian medidas para descomprimir la circulación de los vehículos por el centro.
Entre los primeros pasos que dará el Ejecutivo con ese fin, el titular del área, Carlos Frutos, adelantó a El Diario que analizan extender el estacionamiento medido hacia la calle Moreno. Al mismo tiempo que prohibirían que los autos paren en algunas calles más transitadas por las que tienen recorridos los colectivos, para favorecer a la fluidez del tránsito.
“Vemos que en la extensión que nos permite la ordenanza, hacia el Sur tenemos mayor cantidad de comercio con posibilidad de vender los tickets, para que los automovilistas puedan acceder fácilmente”, explicó Frutos.
Los límites habilitados en la ley, son las calles Moreno, Alsina, Estanislao López (exruta 8) y Chacabuco.
Por otra parte, el funcionario aseguró que mientras que el cobro se dará en lugares que hoy están libres, quitarán el arancelamiento de algunas arterias y prohibirán el estacionamiento en forma total: “Creemos que hay calles en las que sin vehículos estacionados, mejoraremos mucho el tránsito del centro” y explicó: “Pero todavía estamos analizando en cuales tomaremos esa determinación”.

Obstáculos
El inicio de clases, el bacheo, los semáforos, la peatonal, los impacientes, el horario bancario, todo parece convertirse en un obstáculo del cual los automovilistas que están obligados a transitar las calles céntricas ven como un verdadero laberinto.
“Es un castigo, entrar o salir de Pilar es un gran dolor de cabeza”, afirmó Camila Lorenzo, mientras intentaba atravesar la cuadra de Hipólito Yrigoyen, entre 11 de Septiembre y San Martín a la salida de los colegios.
“Las autoridades deberían rever algunos semáforos que lo único que hacen es complicar la circulación y provocar caos”, expresó Julián Barreiro, que con su auto había quedado trabado en medio de la bocacalle, en la intersección de Vergani y Lagrave.
Lucas Desanto, a su vez, se quejó de la hilera de autos en doble fila de padres que buscaban a sus hijos en un colegio frente a la plaza: “Cuando empiecen a controlar y multar, se soluciona todo”, lanzó.
Pero las críticas más repetidas, se dieron contra la peatonal de la calle Rivadavia: “Es una barrera de cemento, el genio que pensó esto no debe haber plantado un árbol en la puerta de la casa”, criticó Walter Barrera.
“Ir de la plaza a la estación (del Ferrocarril San Martín) requiere de muchísima paciencia y tiempo disponible”, dijo Laura Frías. 


Trampa
Una de las salidas del centro más utilizada y que en los últimos tiempos se convirtió en un gran caos vehicular es la avenida Tucumán que, en su intersección con ruta 8, forma largas filas que llegan a alcanzar los 300 metros.  

 

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