• María Marta García Belsunce. El 27 de octubre de 2002 apareció muerta en su casa del country Carmel en extrañas circunstancias. Si bien, en un principio, su esposo, cuñado y hermanos lo habían denunciado como un accidente doméstico, dos meses después se reveló como un asesinato: María Marta había sido ejecutada de cinco disparos en la cabeza. La última semana el único condenado por el asesinato, el viudo Carlos Carrascosa, fue sobreseído.
Impunidad, la peor marca del distrito
• Pablo Mazettelle. En la madrugada del 5 de diciembre de 2002, el secretario de la intendencia llegaba a su casa de Pilar en su auto, tres ladrones en moto lo sorprendieron, habrían querido robarle y le dieron un tiro en el pecho. La víctima murió antes de llegar al hospital. Hubo un detenido pero para la Justicia "no había pruebas suficientes para incriminarlo” y fue absuelto.
• Yanina Lovera. El sábado 14 de mayo de 2011, a las 22.30, Yanina salió de su casa del barrio La Lomita para ir a una fiesta. Pero nunca regresó a su hogar. Tres días más tarde, el cuerpo fue hallado en la zona del Parque Industrial. Fue asesinada a golpes en la cabeza con una piedra. Por el caso hubo dos hombres detenidos, aunque liberados al poco tiempo. Desde ese momento, la causa ya no avanzó.
• Carla Milens. El 11 junio de 2011 Carla Milens de 19 años, salió de trabajar y nunca llegó a su casa. Según la investigación, la chica había pasado por la vivienda de su novio en el centro de Pilar y luego tomó un colectivo hacia su casa del barrio El Manantial. Fue encontrada asesinada en una casa abandonada a metros de donde vivía con su familia. La causa tuvo detenidos, que fueron liberados por falta de pruebas y continúa impune.
• Gabriel Eiriz. El 7 de octubre de 2013 llegó de noche a su casa de La Lonja. Dos personas lo espera ban escondidas en su vivienda. Cuando se acercó al portón, recibió un tiro en la cabeza. Según relataron los vecinos a la policía, vieron a los hombres escapar de la escena. Había denunciado la realización de fiestas clandestinas en el barrio, por lo que había recibido amenazas.