Un grupo de vecinos del barrio Agustoni llegaron hasta la puerta del Municipio y cortaron la calle Rivadavia para reclamar que los escuchen y les den respuestas. El pedido central fue por mejoras e iluminación en la calle México a la cual denominan “intransitable e insegura”.
El robo y secuestro de uno de los frentistas fue la gota que rebasó el vaso y que impulsó al vecindario a llegar hasta el palacio comunal al no obtener respuesta a todos los reclamos realizados a través de las vías protocolares.
La manifestación que realizaron el último martes por la noche, terminó luego de que el secretario de Gobierno, Pablo Martínez los recibiera en su despacho.
“Nos dijo que tienen un plan de asfalto, pero que no hay fecha programada para nuestra calle”, explicó Leandro, quien fue víctima del robo.
El joven señaló: “El fin de semana nos prometió que mejorarán la calle, pero con tierra, cosa que a nosotros no nos convence. Pero al menos esperaremos a que cumplan”, remarcó, sin descartar que volverán a manifestarse si los días pasan y no hay mejoras.
“Esta calle cada vez que llueve se inunda e incluso frente a mi casa tengo un pozo gigante que se llena de agua y tarda meses en secarse”, agregó.
Los vecinos, unos 30 el último lunes, remarcaron que la movilización fue espontánea ante tantas vueltas: “Vinimos al Municipio, nos mandaron a Obras Públicas y otra vez acá, dejamos firmas, fotos, pero no nos dan respuestas”, aseguró Johanna.
Los propios vecinos contaron que el petitorio con las firmas que entregaron al funcionario es el tercero que dejan en el Municipio. “Son muchas las calles que están en malas condiciones y son muy inseguras por la oscuridad que tienen, por eso si siguen sin escucharnos vamos a ser muchos más vecinos la próxima vez”, advirtió el joven frentista.
Vecinos del barrio Agustoni reclamaron en el Municipio
El asalto y secuestro de un frentista fue la gota que rebasó el vaso. Piden luminarias y mejoras en las calles. Aseguran que hicieron todos los pedidos formales pero hay pocas respuestas.
El hecho que colmó la paciencia de los vecinos fue el robo y secuestro de Leandro, que al salir de su casa, un sábado cerca de las 20, en plena oscuridad de la calle México y delante de su cuñado, un individuo le abrió la puerta del acompañante de su camioneta Citroën Berlingo y a punta de pistola lo obligó a pasarse al asiento trasero.
Otro delincuente, que también se ocultaba en la oscuridad, subió al volante y ambos se llevaron a la víctima.
En diálogo con El Diario, Leandro contó que sobre la ruta 25, los malvivientes subieron a un tercer cómplice que se sentó a su lado con el arma en la mano.
“Me preguntaron si la camioneta tenía cucaracha (en la jerga de los ladrones, rastreador satelital) y como no entendía qué me preguntaban, me pegaron un codazo en la cara”, contó la víctima a El Diario.
Tras llevarlo durante un largo trecho y quitarle todas sus pertenencias, los delincuentes dejaron a Leandro en el barrio Los Cachorros y se fueron en su rodado.
“Me acerqué a una parrilla y pedí que llamaran a la policía y el patrullero me llevó a una comisaría cercana”, dijo el joven al‘ que días después le devolvieron su camioneta con muchos deterioros.
“Eso fue el hecho que terminó de enojar a todos los vecinos y a partir de ahí comenzamos a movilizarnos para que nos escuchen, porque hasta entonces habíamos presentado cartas y notas, pero no tuvimos respuestas”, señaló Leandro.
Los delincuentes, que continúan prófugos, actuaron a cara descubierta y según la víctima, tenían entre 20 y 30 años. “Fue al boleo el robo, porque estaban divididos como buscando a quién asaltar, pero aprovecharon la oscuridad de nuestra calle para hacerlo”, sentenció el vecino.
Una vecina que pasaba por la plaza 12 de Octubre y preguntó de qué se trataba la protesta, se sumó asegurando: “Yo vivo en Santa Agueda y también está destrozada esa calle”.
“Frente a mi casa tengo un pozo gigante que se llena de agua y tarda meses en secarse”.
LEANDRO, Vecino del barrio.