Desde el Municipio aseguran que las calles del barrio San Jorge serán reparadas al terminar la obra de la ruta 28. Al mismo tiempo, descartaron que los trabajos puedan provocar inundaciones en el vecindario.
La obra es financiada por el Gobierno nacional, ideada y supervisada por Vialidad de la Provincia de Buenos Aires y fue licitada por el Municipio. Allí participan los tres estados y en ese contexto, desde la Comuna, el subsecretario de Obras Públicas, Gabriel Rodríguez, aseguró que cualquier rotura que sufran las calles del barrio, será reparada.
“Es una zona crítica porque no hay muchas opciones, no tenemos pasos a nivel cerca y por ende no hay posibilidades de hacer el desvío por otro lugar”, explicó el funcionario municipal.
En tanto, Rodríguez aclaró que por la calle Fitz Roy, que es la más afectada, solo pasa el tránsito liviano y no los camiones. “Hay vecinos que entienden que la obra es necesaria y molesta durante su construcción, pero una vez terminada se disfruta toda la vida, otros no”, dijo Rodríguez.
Al mismo tiempo, el funcionario remarcó que los automóviles que ingresan al barrio, son de los “pilarenses que conocen y quieren cortar camino” y especificó: “La empresa está comprometida con el Municipio a reparar las calles internas y Fitz Roy, que es la más perjudicada”.
El tránsito liviano que va hacia Rodríguez, como el que llega a Pilar, se desvía por la calle que pasa frente al estadio Carlos Barraza, pero los que vienen hacia el centro de la ciudad, ingresan al barrio por Washington, para después retomar por Ottawa y Zeballos, controlados por agentes de tránsito.
Desagües
Sobre el miedo de los vecinos a que la obra provoque inundaciones, Rodríguez descartó que algo similar pueda ocurrir y remarcó que “fueron agrandadas las alcantarillas, pero no los caños”. Señalando que no se modificó el diámetro de los desagües y que seguirá pasando la misma cantidad de agua.
Allí explicó el por qué del desvío: “La necesidad de extender una mano más de cada lado para, hacer carriles por los cuales los camiones unan el camino de circunvalación Néstor Kirchner, con la calle Fragata la Argentina sin trabar el tránsito, hizo que se tenga que ampliar la alcantarilla y cortar la ruta”.
La obra todavía tendrá algunas semanas más con el desvío por Fitz Roy, lo que no alegra a los vecinos, que refuerzan cada vez más el cierre de la calle Montevideo, arteria que cortaron a la fuerza prohibiendo el paso de los rodados.
Aseguran que la medida se dio luego de que al menos cuatro vehículos que estaban estacionados, sufrieran rayones por los “invasores” que atravesaban el barrio para llegar a la calle Zeballos. Además los frentistas señalaron que una niña fue atropellada, aunque no tuvo lesiones graves, por un auto que pasaba a toda velocidad.
El barrio San Jorge está cercado por las vías del Ferrocarril San Martín y la ruta 28, por lo que sus vecinos están acostumbrados a que sus calles son una extensión de sus patios y veredas. De hecho ayer por la tarde cuando El Diario reflejaba imágenes del caos de tránsito, algunos chicos veían frustradas sus intenciones de patear una pelota en la calle, como solían hacerlo antes de la obra y el desvío.
Tras las quejas, prometen reparar las calles de San Jorge
Los vecinos habían reclamado por el desvío del tránsito de la ruta 28 a su barrio. Desde el Municipio descartaron la posibilidad de que los trabajos provoquen inundaciones.
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Veces denunció la empresa constructora de la ruta 28 que le robaron la señalización de la obra en la rotonda que une esta arteria provincial con la 34.
El dato
Un punto conflictivo del tránsito es la conjunción del paso a nivel de la estación del Ferrocarril San Martín, con los semáforos de la calle Maipú, continuación de Tomás Márquez, en la intercepción con Río Negro y Fragata La Argentina. Afectada por la ruta 28, en hora pico la fila de autos va desde esta última, hasta el cruce de Tomás Márquez y Martignone.