Ariel Ortega fue la máxima atracción de la tarde. El crack se volvió a calzar la 10 de River Plate y mostró destellos de su talento. Generó el penal con un enganche típico y centro que dio en la mano de un defensor. Él mismo lo ejecutó y desvió por encima del travesaño. Después se rehízo con un golazo pinchándola por encima de Barovero. Cuando lo cambiaronen el segundo tiempo, se llevó el aplauso general de toda la tribuna.
Qué bueno volver a verte, Burrito