Se llama Programa Federal Incluir Salud, pero su nombre abreviado causa malestar en todo afiliado que lo escuche: Profe, sistema creado para brindar cobertura médica para las personas que poseen una Pensión No Contributiva (PNC), cuyos trámites y prestaciones demoran meses y hasta años.
En Pilar, el sistema tiene casi 5 mil afiliados que cada día experimentan diversos contratiempos para poder recibir los insumos necesarios. Entre ellos se cuentan, por ejemplo, discapacitados o madres de familias numerosas.
En los últimos días, desde la Defensoría del Pueblo se envió una carta al ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, “para solicitarle su intervención ante las distintas solicitudes de prestaciones de los afiliados al Programa Federal Incluir Salud, las cuales en algunos casos los beneficiarios llevan 1 y 2 años sin poder contar con lo solicitado”.
Asimismo, desde la institución –que actualmente maneja alrededor de cien casos locales-, recomendaron a quien tiene bajo su órbita al programa Profe (Gerardo Pérez), “que se revean las medidas adoptadas y se libre un pronto despacho, con el fin de subsanar los inconvenientes ya causados a los distintos afiliados ante la falta de prestación, tal cual fueron indicadas por los médicos tratantes”.
Profe: cuando se esperan años para poder estar mejor
En el programa se producen largas demoras. Algunos medicamentos o prótesis nunca llegan. Desde la Defensoría, insisten para destrabar los trámites.
En la entidad pilarense conducida por Orlando Bargaglio afirman que “a pesar de cumplir con los requisitos formales del programa para las distintas solicitudes, los beneficiarios no reciben los mismos, siendo en algunos casos con atrasos de uno o dos años”, marcando que la interrupción de las prestaciones “podría acarrear consecuencias irreversibles en la salud de los beneficiarios, además de afectar su calidad de vida”.
En este sentido, Rosendo Barciela comentó en la Defensoría que “el sistema está cada vez peor, con el tiempo no ha mejorado en nada”. A su vez, recordó algunos casos extremos, “como el de una joven que espera una prótesis de columna desde octubre de 2012; o bien un hombre de alrededor de 65 años que aguarda desde septiembre del año pasado para que lo autoricen a hacerse un centellograma (una técnica de diagnóstico)”.
El funcionario asegura que cada día llama a La Plata para tratar de destrabar los trámites de los beneficiarios pilarenses, con respuestas idénticas: “Me dicen siempre lo mismo, que los pedidos ya pasaron al área de Compras, o bien que ya están licitados, pero en definitiva no se avanza nunca…”.
Y recordó que, en un principio, Profe “estaba exclusivamente dedicado a discapacitados y madres de siete hijos. Luego se amplió para una gran variedad de situaciones, pero con el mismo presupuesto desde hace tres años”.
Otra de las cuestiones es la escasez de farmacias que trabajan con el programa: en Pilar se cuentan con los dedos de una mano, y hasta 2010 el distrito no había contado con una farmacia que entregara medicamentos provistos por Profe. “Las demoras –dijo Barciela- siguen siendo las mismas, pero contamos con la buena voluntad de algunos farmacéuticos que nos ayudan a paliar alguna situación. Si no fuera por ellos, sería incluso más difícil”.
mil beneficiarios de Profe hay aproximadamente en Pilar.
“Las demoras podrían acarrear consecuencias irreversibles en la salud de los beneficiarios”.
DEFENSORÍA DEL PUEBLO.