Se cumplió ayer la jornada de paro instaurada por gremios opositores al Gobierno nacional, y en Pilar la adhesión se sintió con fuerza a la madrugada y primeras horas de la mañana. Paulatinamente, el centro fue cobrando movimiento con el correr de las horas.
El paro se hizo sentir y dejó desiertas las calles de Pilar
No circularon trenes ni colectivos. Abrieron un 50% de los comercios. Muy pocos chicos asistieron a clases. Esta vez no hubo cortes en el Parque pero sí en la Panamericana.
Donde la paralización de actividades tuvo fuerza fue en el sector de los transportes, así como en las escuelas, donde la asistencia fue casi nula a pesar de no adherir los gremios docentes.
En cuanto al primer rubro, no funcionaron trenes ni colectivos, lo que aportó al panorama desolador en calles y rutas del distrito. Su ausencia influyó para que -como suele ocurrir- los alumnos no fueran enviados por sus padres a los respectivos colegios, salvo un puñado de chicos que minutos más tarde fueron enviados de regreso a sus casas.
Lo mismo ocurrió con el plantel docente, aunque cada establecimiento definió su propia estrategia: hubo quienes pidieron justificativo por la falta, docentes que cumplieron su horario y otros a los que les avisaron que no iban a tener alumnos.
Tanto la terminal de colectivos como la estación del FFCC San Martín lucieron desiertas. No obstante, en la galería de la terminal algunos locales igualmente abrieron sus puertas, por más que casi no pasaran peatones por allí.
Por su parte, los comercios estuvieron abiertos en un 50%, aproximadamente, comenzando a atender más tarde de lo habitual. Fueron varios los comerciantes del centro que decidieron no subir las persianas, aunque su rubro no estuviese ligado a la medida de fuerza (como sí lo hicieron los gastronómicos, conducidos por Luis Barrionuevo).
Cerrado
A diferencia de otras jornadas de paro (como las del año pasado), esta vez no se cortaron los accesos al Parque Industrial, por lo que la gente circuló libremente por el predio. En este caso, sí se cortó Panamericana, pero a la altura de 202: el piquete fue levantado cerca de las 10, aunque el caos vehicular continuó durante un buen rato.
La medida de ayer también afectó a las estaciones de servicio. Incluso, algunas de ellas fueron rodeadas con precintos de seguridad para que nadie pudiera ingresar, no solo a los surtidores sino también al resto del playón.
Los bancos estuvieron abiertos, aunque sin el flujo de público que reciben normalmente. Esta vez no hubo largas filas para realizar los diversos trámites. Además, por el paro de transportes los camiones de caudales no recargaron los cajeros automáticos.
Asimismo, no se realizó la recolección de residuos, por lo que se había aconsejado a la población no sacar las bolsas a las veredas desde la noche del lunes.
Hasta la peatonal de la calle Rivadavia, siempre poblada en horas “pico” del mediodía y la tarde, lució prácticamente vacía, con comercios que tímidamente fueron abriendo a lo largo del día, aunque no todos ellos.
Pasó el paro nacional y en el hecho de que no haya habido cortes o protestas en el distrito hizo que en Pilar el día se viviera casi con clima de feriado.
100%
De adhesión tuvo el transporte, según el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández.
TESTIMONIOS
Cómo afectó el día de huelga
MABEL BASTÍAS: familia en casa, haciendo home office, así que hicimos tarta de manzana para el desayuno.
CARMEN ECHAGUE: Trabajando normalmente, como quiero y no como quieren los que no me representan.
CLAUDIA HEIZENREDER: En casa con los chicos, haciendo cosas pendientes de la casa.
ALE ALBARRACÍN: A mí, mal. Un día que podría leer tranquilo el diario, no hay. Podría aprovechar para hacer trámites y no tengo colectivos. Así que en casa, otra no queda.
MATI BURGUEÑO: No fui al colegio y vine a trabajar con mi familia.
RUT ESCOBAR: no puedo ir a estudiar.
CRISTINA ESCOBAR MOREL: No pude ir a trabajar, un día de descanso.
MARCELA NAVEDA: Sin trabajar a la fuerza pero aprovechando el día festejando el cumple de una amiga con asado al mediodía. Algo bueno había que sacar del paro.
ORIANA BARROSO: Cuando hay transporte no querés salir y cuando no hay querés salir.
FERNANDO CAFFARINO: Yo trabajé normalmente ya que no cerraron el Parque Industrial.
MAURICIO VEDOYA: No podre ir al trabajo por el paro. Pero nada me detiene a laburar en casa.
FERNANDO MÉNDEZ: Sin mandar el chico al colegio, sigue triunfando el miedo, me revientan
los que quieren decidir por los demás.
ALAN FEDERICO ARAUJO: Laburando a full.
ERI FERNÁNDEZ: Más allá de que no se vean transportes públicos, gente en la calle vi poca. En la librería recién ahora llega gente.
ALEJANDRO FÉLIX: Un día totalmente normal!!!
TAM RAMONE: Yo no paro porque soy trabajadora, no delincuente como los que nos obligan a parar. Así que día normal para mí en el laburo.