ver más

De la desgracia, Dios puede hacer milagros

24 de mayo de 2015 - 00:00

Muchos han escuchado sobre el método de comunicación llamado Braille. Es un sistema de escritura y lectura táctil, pensado para personas ciegas. Se conoce también como cecografía. Fue ideado por el francés Louis Braille a mediados del siglo XIX. Cuando tenía 3 años, se quedó ciego debido a un accidente mientras jugaba en el taller de curtiembre de su padre. Al intentar perforar un pedazo de cuero se cortó sus ojos y, si bien lo llevaron al mejor hospital, perdió la vista por la infección.
A Louis se lo llevaron al Instituto Nacional para Jóvenes Ciegos, pero no estaba satisfecho. Siempre pensaba encontrar algo para que los demás ciegos del mundo pudieran mejorar su situación. Inspirado por la criptografía militar de Charles Barbier, tomó la misma herramienta con que se había lastimado sus ojos hacía años y, con mucha paciencia, empezó a hacer agujeros de manera sistemática.
Braille construyó un nuevo método diseñado específicamente para las necesidades de los ciegos. Presentó su trabajo a sus compañeros por primera vez en 1824. En el año 1829 publicó el sistema de Braille que consta de 63 caracteres formados de uno a seis puntos y que al ser impresos en relieve en papel permiten la lectura mediante el tacto. Están adaptados a la notación musical, lo cual facilita su comprensión. Falleció el 6 de enero de 1852 siendo famoso, ya que este sistema fue una solución.
Louis encausó su ceguera para su bien; más aún, para la salvación de millones de ciegos de nacimiento del resto del mundo. Dios tiene un plan para cada niño con problemas de movilidad u otra dificultad. Confiemos entonces en él. Hoy Dios pide que se lo entregue a los niños que tienen alguna insuficiencia.
En la Biblia, el libro de Job 42, 5 dice: “Yo solamente he escuchado sobre ti Dios, pero ahora te veo cuando no tengo nada”. El Salmo 34, 4 dice: “Yo llamé al Señor y él me respondió. Él me liberó de todos mis miedos. Si tienen miedo llamen a Dios, Él les responderá”.
“Dios abrió la roca y les dio de beber de la napa profunda” (Salmo 28, 5). De la roca, o sea de la nada, Dios saca provecho. De la misma manera, de la minusvalía o la incapacidad y de la enfermedad, Dios es capaz de hacer cosas mejores. Es el caso de Louis Braille.
Dios ayúdanos a confiar en Vos, aún en las desgracias.


FM Plaza 92.1.
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1.





Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar