Cuentan que una vez una niña caminaba por el bosque. Vio que una mariposa estaba atrapada entre las espinas y, con mucha delicadeza, la liberó sin romper sus alitas.
Era un hada, disfrazada como mariposa. Le dijo a la pequeña: -Para agradecer tu bondad, cumpliré tu anhelo más profundo. La niña pensó unos minutos y le preguntó: - ¿Cuál es el camino de la felicidad? La maga se inclinó, susurró algo en su oído y desapareció.
Al crecer, la niña se convirtió en la mujer más feliz de la comarca. Siempre la encontraban ayudando a los demás entre sus trabajos hogareños: con una sonrisa, una palabra, etc. Ante la intriga de los demás sobre el secreto de su gran felicidad, se sonreía y les respondía: - Obedezco el consejo del hada y lo practico.
Pasaron los años y aquella niña, siempre feliz, se hizo anciana. Siempre la encontraban rezando.
Sus nietos y los demás temían que con ella pudiera morir el secreto de su felicidad infinita. Al final se reveló: la felicidad se logra al ayudar a los demás, pobres y ricos.
El evangelio según San Lucas en el capítulo séptimo nos muestra otro camino de felicidad.
Es el caso del centurión. Él se le acercó a Jesús, pidiendo por su servidor. Jesús tomó la buena intención de ese hombre, lo bendijo a él y curó al servidor.
Si alguien se acercaba a Jesús, él se hacía cargo de esa persona. Amar a Dios consiste en ayudar a los demás, nos enseñó.
Cuando estamos comprometidos con los demás necesitados, como ese centurión, hay doble beneficio: tanto por el prójimo como para sí mismo.
Cuando uno es misericordioso con su cónyuge, Jesús bendice a los dos. Es decir, cuando tenemos buenas intenciones por los demás, Jesús lo acepta y nos colma de bendiciones.
La buena intención de la niña de librar a la mariposa en peligro, haciendo un pequeño sacrificio, la hizo feliz el resto de su vida.
Además, Jesús nos dejó las bienaventuranzas como secretos de la felicidad (Mateo 5,1-12).
Oh Dios, ayúdanos a encontrar la duradera felicidad, en el servicio de los demás.
El camino de la felicidad duradera
Fm Plaza 92.1
Pueden escuchar los micros del padre Sayu, “Con Jesús y María mi vida es feliz”, lunes, miércoles y viernes a las 22, por FM Plaza 92.1.