ver más

Infraestructura, el principal desafío para la próxima década

Especialistas analizan el escenario de cara al 2025, cuando estiman que habrá 400.000 habitantes. Inundaciones, colapso vial y de servicios, los principales retos que se presentan.
29 de marzo de 2015 - 00:00

Contundente, el número resulta algo abrumador si se lo encuadra dentro de los parámetros actuales. Unos 400.000 habitantes tendrá Pilar en 2025, casi un 40% más que en el censo 2010. Diez años nos separan de esa estimación realizada por especialistas del ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, tiempo escaso en términos de planificación urbana.

Frente a esto, varios son los interrogantes que se abren en cuanto a cómo se prepara Pilar para recibir tal incremento demográfico y en definitiva, qué distrito nos espera en una década. Puesta a imaginar un Pilar a futuro, la arquitecta y urbanista, Graciela Baroldi advierte que el distrito “no está preparado para el crecimiento, pese a que hay un código de zonificación, las normas no se cumplen”.

En este sentido, le apuntó a los nuevos emprendimientos y aseguró que “los barrios cerrados impiden el buen desarrollo de las vías de comunicación y se convierten en tapones que fragmentan el territorio”. “Pilar creció bajo un libre albedrío y según los capitales que venían, al mejor postor”, agregó.

De cara al futuro, manifestó: “En la medida que haya tanta ineficiencia, Pilar va a ser mucho más caótico”. Anticipando posibles soluciones, la arquitecta propone que se realicen “investigaciones para saber qué impacto genera cada emprendimiento y con el diagnóstico, tratar de minimizarlo”.

En cuanto al colapso en el tránsito, que hoy se manifiesta tanto en la Panamericana como en el centro de las localidades, Baroldi sugiere “darle gran prioridad al transporte público pero con buena frecuencia, seguridad, comodidades, y que se pague lo que corresponde”. Y sumó: “Se deberían hacer bicisendas, en los barrios periféricos es el principal medio de transporte”.

 

Vida condominio

 

Para el referente inmobiliario Jorge Vallier, el techo aún está lejano dado que “sigue habiendo mucho campo” sumado a que el valor de la construcción “no es excesivo”, rondando los 1.500 dólares el m2. 

En lo que se refiere al nuevo perfil inmobiliario, vaticinó un crecimiento de los condominios, a medio camino entre un departamento y una casa. “Complejos con espacios comunes como pileta, gimnasio, la gente cada vez le exige más a todo”, afirmó.

No obstante, varios son los desafíos a los que deberá enfrentarse el distrito para recibir una nueva “ola inmigratoria” en lo que a infraestructura se refiere. Sobre esto, Vallier advirtió que “lo que va a tener que verse es el tema del agua y la luz porque el crecimiento de Pilar no para más” y señaló también las falencias en los accesos. “Ya se ven hoy los problemas en algunos puentes, esto va a crecer muchísimo y si no se hace nada nos vamos a ahogar”, advirtió.

 

Futuro comercial

Por su parte, Daniel Castro, presidente de la Cámara de Comercio de Pilar, admitió que “no vemos un futuro promisorio, por la falta de infraestructura”.  Y añadió: “Si no hay cambios transformadores, Pilar nos va a quedar chico y nos vamos a tener que acostumbrar a tener una menor calidad de vida, con embotellamientos, cortes de luz y sin agua y cloacas”.

En cuanto al centro de Pilar y la transformación paulatina de su perfil comercial, con la proliferación de mini-ferias, locales de indumentaria usada y de comida al paso, explicó: “Al no haber infraestructura, no llegan inversiones fuertes”.

“Hoy –explicó- las primeras marcas no vienen porque el perfil de los comercios que lo rodean y del público no garantizan recuperar la inversión”.  Frente a esto, estimó que “la solución pasa por la política, Pilar no tiene representación en el Senado o en Diputados, no tiene conexiones fuertes”.

 

340

mil habitantes tiene Pilar, según proyecciones provinciales.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar