A que no sabés...
Desde hace varias décadas, y sin miras de ser “rescatado”, en el cuartel de Bomberos Voluntarios (hoy sede de la Policía Local) permanece enterrado un ejemplar de gliptodonte, animal extinguido hace unos 10 mil años.
Dicho ejemplar apareció en 1964, en la cava de la tosquera Cuprás, del barrio Carabassa. El recordado Regino Osés, histórico presidente de la institución durante esa época, señalaba hace unos años que “los obreros lo querían romper y usarlo como escombro, y en el Museo de La Plata no tenían lugar”. Sobre la posibilidad de desenterrarlo, el vasco decía que “sacarlo daría mucho trabajo, porque el suelo es de hormigón armado. Ahí duerme bien, que lo dejen otros 400 o 500 años…”.
El gliptodonte, una especie de “mulita” de gran tamaño, llegó a convivir con el hombre primitivo, a diferencia de sus antecesores, los dinosaurios. Medía alrededor de tres metros desde la cabeza a la cola, y con más de un metro de altura.