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Encuentran una víbora venenosa en Carabassa

Zoonosis confirmó que se trata de una yarará que llegó por el río Luján, debido a las inundaciones en el norte del país. Mordió a un perro que murió por el veneno.
18 de marzo de 2015 - 00:00

La aparición de una víbora alertó este fin de semana a los vecinos del barrio Carabassa de Pilar, principalmente a aquellos que viven en las cuadras más próximas al brazo del río Luján, desde donde aseguran que provino el animal.

El extraño visitante se hizo presente en una vivienda donde, según comentaron los vecinos, mordió a un perro que posteriormente murió. Rápidamente los propietarios de la vivienda mataron a la víbora y la enterraron, para luego comunicarse con la dirección de Zoonosis sobre el poco frecuente episodio.

“Les pedí que desenterraran a la víbora y la traigan para poder identificarla porque sin el cuerpo del actor no podemos saber qué es lo que pasa”, indicó el responsable de Zoonosis Marcelo Bradley. Así fue cómo se analizó el cuerpo del reptil de más de un metro de largo y cinco centímetros de grosor y se corroboró que se trataba de una yarará venenosa, luego de consultar también con el instituto Malbrán.

Se cree que la víbora llegó al barrio Carabassa arrastrada por la corriente del río Luján a raíz de las fuertes inundaciones que en los últimos días afectaron a provincias del norte del país.

Si bien se trata de una víbora inusual para la zona, no descartan que pueden llegar a aparecer otros ejemplares. Luego de tres meses de pedidos a Espacios Verdes, ayer el Municipio comenzó a desmalezar los terrenos cercanos a la cuenca para eliminar la maleza donde se podría refugiar esta especie de animal, y alejarla de toda presencia humana.

“Hay que tomar precauciones y tener el lugar visible y despejado para que no se puedan esconder ahí y que su presencia sea sorpresa”, señaló Bradley, que se comprometió a realizar una inspección ocular del territorio donde se presentó el reptil.

Aunque Pilar no es un territorio donde se puedan hallar yararás, y se trate de un caso aislado producto de inundaciones en otras provincias, estos reptiles solo atacan al encontrarse amenazados por otra especie. “Siempre tratan de escapar. Las mordidas de serpientes son accidentes. La pisan, no la ven, nos atacan ellas a nosotros por miedo y para defenderse”, informó el veterinario.

En mayo del año pasado, especialistas en serpientes dieron charlas y una exhibición en el palacio municipal y la plaza 12 de Octubre. Allí se informó que de las cinco especies venenosas que habitan en el país, solo dos corresponden al ecosistema pampeano. Asimismo se explicó que por año se registran cinco casos fatales, todos ellos provocados por accidentes y tras varias horas sin tratamiento médico.

 


“Viene arrastrada por las inundaciones del norte, en Corrientes o Entre Ríos”.  

MARCELO BRADLEY.

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