Todos los comercios y empresas de Pilar con atención al público deberán contar con libro de quejas, al reglamentarse la ordenanza que así lo indica, a más de un año de su creación. La decisión fue anunciada ayer por Sergio Bivort, titular de Defensa del Consumidor, junto al intendente Humberto Zúccaro y el jefe de Gabinete Federico Achával.
Todos los comercios deberán tener libro de quejas
Estarán obligados a contestar en cinco días. La iniciativa fue presentada por Sergio Bivort, titular de Defensa del Consumidor. Se promulgó en 2013, pero se aplicará ahora.
Así, cada entidad o comercio (la normativa incluye a colegios privados) deberá contar con un libro de quejas y reclamos, otorgándole al consumidor una constancia de que ha escrito en él. Además, tendrá la obligación de responder dentro de los siguientes cinco días, con una notificación a su domicilio.
La normativa comenzará a aplicarse dentro de 6 meses, siendo éste un período de información e instrucción. La ordenanza fue creada en 2013 (durante la gestión de María José Cozzani en el área), promulgada en diciembre de ese año, pero aún no se había reglamentado. Ahora, tras algunas modificaciones (como la obligación de la empresa a contestar), comenzará a aplicarse una vez que termine el período de gracia.
“Cada vez que un vecino se toma un colectivo, compra un periódico o contrata un servicio de salud, está consumiendo –expresó Achával-. Muchas veces quien hizo la compra no queda satisfecho. En ese sentido nos propusimos implementar políticas para acompañar a los consumidores”.
El libro deberá estar visado por Defensa del Consumidor, debidamente foliado para detectar posibles alteraciones. El cliente tendrá el derecho de asentar su reclamo en dicho libro, y el proveedor o comerciante deberá entregarle una constancia de que ha realizado la queja. “El consumidor se veía obligado a desechar su reclamo, o bien a hacerlo a través de un sistema telefónico, como tienen muchas empresas –dijo Bivort-, aunque lamentablemente no funciona bien”.
Además, “en algunos casos el reclamo ‘desaparece’ y no figura en los registros de las empresas. Ahora, en Pilar se generará un reclamo fehaciente, en forma fácil y gratuita”.
La medida no alcanza a aquellas empresas o entidades que carecen de lugares de atención al público. “El resto, desde la más pequeña hasta las más grande, deberá tener el libro a disposición de los clientes”.
Las empresas que ya posean libro de quejas, deberán amoldarlo a la ordenanza. Las que no lo tengan o lo adulteren, podrán ser infraccionados.
“Son etapas que se van cumpliendo, para mejorar la calidad de vida de los pilarenses”.
HUMBERTO ZÚCCARO.
QUEJAS
Los celulares siguen al tope
Como ocurrió en casi todos los balances del área desde su creación, la telefonía móvil es hoy la principal causa de reclamos en Defensa del Consumidor.
Muy cerca están los servicios financieros: “Tuvimos muchas quejas por una tarjeta puntual –indicó Sergio Bivort-, se hizo una audiencia colectiva por graves problemas, cobraban cargos indebidos y no se podía dar de baja. En el 70% de los casos ya logramos que se de la baja y el libre deuda a los clientes”.
Haciendo un primer balance de su gestión, recordó que “hubo un bache entre que se dividió la oficina de Defensa del Consumidor y Mediación Comunitaria, casi un mes y medio de organización, pero ya nos hemos puesto prácticamente al día”.
Por otra parte, el exintendente informó que desde noviembre de 2014 “se iniciaron 676 expedientes, de los cuales el mayor porcentaje todavía está en etapa de conciliación (la primera que dispone la ley), algunos están en etapa de sumario, y otros ya en resolución”.
Sobre esto, recordó que “si las partes no llegan a un acuerdo, pasan a la segunda etapa. Si el organismo detecta una posible infracción a la ley se la imputa. La empresa se puede defender, y finalmente se hace una resolución”.
En este sentido, comentó que en lo que va del año “ya han salido 15 resoluciones, así que se lleva un ritmo bastante importante aplicando multas. Alrededor de la mitad de esos fallos ya están firmes”.