Nos quedamos hasta tarde viendo tele, y cuando nos acostamos le damos un último repaso al celular (a veces son varios “últimos”). Sumado al estrés y el cansancio, las horas de sueño son pocas y de mala calidad, sin conseguir relajarnos.
Entre bostezos: dormir poco y mal, un problema que crece
Afecta a todas las clases sociales. Se duerme dos horas menos que hace 50 años. Exigencias laborales, estrés y las nuevas tecnologías están entre las principales causas.
En el marco de la Semana del Sueño -en consonancia con la Jornada Mundial del Sueño, que se celebra este viernes-, con diversas actividades se advierte sobre las consecuencias de no dormir como se debe.
“En los últimos 50 años se redujo en un 25% la cantidad de horas que dormimos por día”, indicó Daniel Pérez Chada, jefe del Servicio de Neumonología y director de la Clínica del Sueño del Hospital Austral.
De ocho horas que se dormían promedio, “estudios recientes muestran cómo la tendencia va hacia seis o cinco horas, fundamentalmente en los centros urbanos”. Según el especialista, “tiene que ver con el cambio en el ritmo de vida, los turnos rotativos de trabajo, la exigencia de mayor productividad, el consumo de TV y las nuevas tecnologías”.
Para Pérez Chada, “el mal descanso es un problema que está afectando a toda la sociedad, a todas las edades y clases sociales; un niño que duerme en la calle no tiene un buen descanso por las condiciones que lo rodean, pero quizás un niño de su misma edad de clase media se queda jugando a la Playstation hasta las 4 AM y tampoco duerme bien”.
Durante esta semana, en el HUA y otros nosocomios se entrega folletería explicativa a los pacientes. Además, en el hospital pilarense funciona una Clínica del Sueño, especializada en la temática.
Consultados por El Diario, los lectores comentaron cómo se llevan con las sábanas y la almohada, coincidiendo la mayoría en que no logran un buen descanso, ni en cantidad ni calidad. Ramiro Morán opinó que “la recomendación de 8 horas es para niños o personas en etapa de desarrollo, ya que a la noche es donde se produce el crecimiento. En adultos el tiempo de sueño puede limitarse hasta 6 horas”.
Daiana Fernández comentó que duerme “4 horas por día. No trabajo pero no puedo dormir… No hago nada, no tengo hijos, pero es como que no estoy cansada”. En su caso, Mirian Gómez indicó que no duerme el tiempo recomendado, y además “suele ser un sueño entrecortado”, coincidiendo Nadia Rivero en que “la verdad no duermo las 8 horas”.
Uno de los principales trastornos es la apnea, es decir, interrupción de la respiración por al menos 10 segundos. Esta “provoca consecuencias inmediatas, como agotamiento o falta de concentración”, pero además “puede provocar complicaciones a largo plazo del tipo cardiovasculares como accidentes cerebrovasculares, infartos o arritmias, diabetes tipo 2 o síndrome metabólico”, afirmó el neumonólogo.
Y agregó: “Incluso tienen siete veces más predisposición de tener accidentes automovilísticos, porque disminuye drásticamente la atención”.
“El mal descanso es un problema que afecta a toda la sociedad, a todas las edades y clases sociales”.
DANIEL PÉREZ CHADA.
6
horas es lo que duerme en pro-medio un adulto en la actualidad.
horas es lo que duerme en pro-medio un adulto en la actualidad.