A que no sabés...
El cementerio municipal de Pilar fue construido hace alrededor de 150 años -luego de su primer emplazamiento junto a la Iglesia Nuestra Señora del Pilar-, y sus pasillos y recovecos albergan todo tipo de historias. La que se cree es la sepultura más antigua de todas está en el sector B del predio de Lorenzo López y Zeballos: es la del matrimonio que componían Rosalía Zárate y Don Hilario Espinosa, fallecidos respectivamente en noviembre de 1857 y octubre de 1860.
Además de la tumba de los Espinosa- Zárate, el lugar posee varios otros sepulcros de fines del siglo XIX, como el de Juan Biscayart (1871), Donato González (1891) y el Sargento Mayor Cayetano Beliera (1895). Ellos, junto al matrimonio Espinosa, fueron los primeros moradores de una ciudad silenciosa, pilarenses que nos precedieron hace casi 200 años.