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Consejos para elegir un protector solar

Recomiendan no usar cremas con parabenos. Y buscar las que protejan contra los rayos UVA y UVB. También revisar el factor.
11 de enero de 2015 - 00:00

A raíz de las denuncias presentadas por el Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología) y al posterior retiro de varios lotes de un producto de protección solar para bebés, la doctora Silvia Abraham, del equipo de la Secretaría de Salud Ambiental de la Municipalidad, detalló las cuestiones básicas a tener en cuenta antes de colocar un protector solar.
“Además de seguir todas las recomendaciones médicas, se debe tener en cuenta no usar productos que contengan parabenos, que es una sustancia química que predispone al cáncer de piel, además de provocar irritaciones y alergias”, aseguró Abraham.
Estas medidas deben recordarse especialmente en los chicos, ya que su piel es más vulnerable porque, al ser más delgada, no tiene la suficiente melanina para defenderse de las radiaciones.
La Sociedad Argentina de Dermatología aconseja que los productos para utilizar con los niños cumplan dos condiciones: “Ser resistentes al agua, al roce y al contacto con la arena –datos que deben figurar en el envase-, y que combinen fotoprotección física y química.
El factor es el segundo aspecto a considerar. Existen 3 tipos de rayos ultravioletas: los UVA (provocan envejecimiento cutáneo y cáncer de piel), UVB (causantes de enrojecimiento, quemadura solar y predisposición al cáncer de piel) y UVC, que son filtrados por la capa de ozono de la atmósfera.
Los protectores solares son clasificados según el Factor de Protección Solar (FPS o SPF, en inglés), que miden cuánto tiempo se puede exponer al sol antes de provocar daño. Por ejemplo, los protectores con índice 20 permiten una exposición solar 20 veces superior a la que la piel toleraría antes de enrojecerse si no tuviera protección. Hoy los productos recomendados otorgan protección contra rayos UVB y también UVA. Para los chicos, nunca debe ser menor a 30; cuanto mayor sea, mejor.
Es fundamental elegirlos resistentes al agua. Así conservarán su fotoprotección después de una inmersión de 40 minutos. De todas formas, debe repetirse la aplicación cada 2 horas y luego de cada baño.
Adquirir productos de marcas reconocidas, que en general son las que cumplen de manera más estricta las disposiciones vigentes y que se supone que tuvieron el control de calidad adecuado.
La presentación no condiciona la eficacia; pueden ser en gel, crema, loción e incluso aerosol. Lo importante es que resulte cómodo de aplicar.
La pantalla total no existe. En todo caso, se tratará de un protector de alto poder de protección, pero nunca de una barrera imposible para las radiaciones.

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