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DERQUI ES VINOTINTO

Con 3 goles de Andrés Llanos, Monterrey superó 4-2 a Toro y se quedó con el clásico derquino por tercera vez consecutiva. Quedó a 5 del líder, Atlético, que juega hoy.
17 de agosto de 2014 - 00:00

Tres goles de Andrés Llanos aseguraron el tercer triunfo consecutivo de Monterrey en el clásico frente a Antonio Toro.
Por la 16ª fecha del Torneo Apertura de la Liga Escobarense, el delantero del Vinotinto tuvo una tarde soñada y aseguró la victoria por 4-2 como local en el duelo barrial, que además sirvió para capitalizar el empate entre Caza y Pesca y Malvinas que le permite seguir prendido en la pelea por el título.
Fue el encuentro que más expectativas había generado en la 16ª fecha y se vivió con la intensidad propia de un clásico, aunque cobró dinamismo recién en el complemento, cuando llegaron todas las emociones.
A los 28’, Monterrey recuperó en mitad de cancha y partió un rápido contragolpe de Diego Solís, que terminó definiendo Piccirilli por el segundo palo.
Con el 1-0, los dirigidos por Juan Valles empezaron a generar más y mejores espacios para progresar en ataque. Así, Peloso salvó a Toro de un cabezazo de Solís que tenía destino de gol.
En el complemento, el ingreso del juvenil Pablino Villalba reactivó el ataque de Toro. A los 16’, se escapó por derecha, eludió a dos rivales y envió un centro preciso para Hugo Guarnizo, que definió de primera y cayó justo en las manos del arquero Diego Chejolán.
Diez minutos más tarde, el propio Villalba asistió nuevamente a Guarnizo y ahora sí, definió al primer palo y marcó el 1-1.
Pero la alegría del Rojinegro duró poco: en la reanudación, Llanos recibió un pase entre líneas y fulminó a Peloso. Ventaja 2-1 para el local y nocaut anímico para el visitante.
Seis minutos más tarde, con Toro volcado descuidadamente al ataque, Kini remató desde mitad de cancha y sorprendió al arquero mal parado. Marcó el 3-1 y, a los 43’, completó su hattrick con un cabezazo. Guarnizo descontó para el 4-2, pero con el partido ya liquidado.
Tercer triunfo clásico para el Vinotinto, que afrontó este partido con un nutrido grupo de juveniles. “Vamos, vamos los pibes”, ovacionó la hinchada, anticipando los tiempos que vienen: un Monterrey apuntalado por los pibes surgidos del club, del barrio.


“Fue un clásico soñado. Queríamos ganar este partido porque era importante en lo anímico para seguir dando pelea”.

Andrés Llanos.


“Tuvimos fallas en algunos sectores que nos complicaron el partido. Salimos a buscar el empate pero nos descuidamos”.

Diego Benítez.

 

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