por Fernando J.D’Auria
La palmera más alta
Amigos, familias, shows y muchas ganas de festejar y de pasar un momento inolvidable, nos brinda este lugar de nuestro Pilar, que en su patio interno posee como celosa guardiana de la historia de nuestro pueblo, a una magnífica Fénix, palmera exótica oriunda de las Islas Canarias de España.
Y es así porque las Palmeras, como nuestra Fénix, cuanto más añejas más altas son, como en este caso, que sobrepasa los 30 metros con un tallo leñoso coriáceo y lleno de las marcas que han dejado por años sus hojas pinnadas o en forma de pluma de un verde intenso.
Estas hojas pinnadas, tienen 150 pares de pinnas y entre 5 y 7 metros de largo, con hojas erectas las superiores y las inferiores péndulas o arqueadas, y, en este caso, una copa con 5 a 8 metros de diámetro.
Entre estas hojas hay yemas florales que generan las inflorescencias amarillas anaranjadas, dioicas, cuyo penacho floral le otorga a este ejemplar un valor agregado a su belleza natural.
Los frutos son semejantes a pequeños dátiles anaranjados, con una semilla de fácil propagación, por su alto poder germinativo.
Una palmera digna de observarse, de admirarse como ejemplar conspicuo de la botánica monocotiledónea de los vegetales, en el patio familiar de nuestros amigos, Rolo y Diana, emblemáticos vecinos de la sociedad pilarense, que al igual a su Fénix, son capaces de cobijar a sus clientes con alegría, valores y una atención propia de nuestro pueblo.
Así son ellos y sus hijos, y así es su palmera Fénix, propietarios de un lugar con historias propias de nuestro pueblo del Pilar, relación sublime entre ellos representantes de nuestra sociedad local y de la naturaleza de su histórica palmera, generan en sí mismos un ambiente particular en el centro de Pilar, verdadera sinonimia de recibir en este lugar: ¡Palmas de amistad!