Un documental sobre el drama del trabajo infantil en Pilar
Ezequiel Ferreyra era un niño de 7 años que murió de cáncer en 2010. Su caso disparó denuncias de diversas asociaciones, que acusaron directamente al lugar en el que Ezequiel vivía: la granja avícola pilarense Nuestra Huella S.A., señalada ante la Justicia por valerse de la explotación laboral y el trabajo infantil, manipulando sustancias nocivas para la salud.
Esta semana se realizó el preestreno de “La cáscara rota”, documental dirigido por Florencia Mujica que pretende desenmascarar esta actividad a partir del caso antes mencionado.
La película comenzó a filmarse en 2012 y el preestreno se llevó a cabo este miércoles en la Sala “Leonardo Favio” de la Biblioteca del Congreso de la Nación. La fecha no es casual: se celebró el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil.
En una entrevista a la Agencia de Noticias Redacción, Mujica explicó que “elegimos este día porque es un día muy simbólico, el documental aborda la cuestión del trabajo infantil y se cumplen seis años desde que se hizo la primera denuncia contra esta empresa que se llama Nuestra Huella S.A. (una gran productora de huevos) que trae familias enteras de inmigrantes, sobre todo de Bolivia y de Paraguay, para hacerlas trabajar dentro de los galpones”.
Por su parte, el 24 de este mes se proyectará en los Espacios INCAA de La Plata, Burzaco, La Matanza y en el cine porteño Gaumont (Rivadavia 1635). Aún no está pautado pasarlo en el distrito, donde todo comenzó.
Argumento
Al presentar el trailer (puede verse en YouTube), la documentalista relató: “En el año 2008, una pareja de inmigrantes bolivianos, Elsa y Oscar, tímidamente se presentan en el estudio jurídico de los abogados Sernani y García, para iniciar una demanda laboral contra la empresa avícola Nuestra Huella. A medida que avanza el relato de los denunciantes, los letrados advierten que lo que a priori parecía ser un expediente ordinario, describe una situación de gravedad alarmante.
Pocos días después los abogados visitan la granja, ubicada en la zona norte del Gran Buenos Aires. Allí comienzan a develar una repetitiva trama de explotación familiar, oculta tras el modelo de producción de una de las principales exportadoras de huevos de la Argentina.
Las primeras denuncias no tardan en llegar. A partir de allí comenzará un proceso irreversible donde la voluntad de organización de los trabajadores de las granjas pondrá en jaque a un poderoso conglomerado económico sustentado en formas de trabajo medievales”.