En la mañana de ayer, la autopista Panamericana presentó serios inconvenientes en el tránsito, lo que no fue novedad, pero sí lo fue la causa de ese caos.
El río Panamericana
Las lluvias de la madrugada generaron desbordes de arroyos a la altura de la ruta 197, en General Pacheco, donde una gran cantidad de agua alcanzó el metro de altura y ocupó la calzada de la autopista.
El anegamiento comenzó cerca de las 8 y pese al operativo en el lugar para evitar el atascamiento de vehículos, hubo cola de hasta 10 kilómetros y móviles de la autopista varados en el agua.
Una de las imágenes más llamativas fue la de una camioneta de la propia autopista que estaba varada en el agua y sus ocupantes sobre el techo.
La calzada quedó anegada en ambas manos y así la Panamericana estaba convertida, literalmente, en un río y los separadores de cemento entre ambas manos, hacían de compuerta. El agua corría con fuerza atravesando la calzada y pegando fuerte contra las contenciones.
Tras varias horas, el agua comenzó a escurrirse y la ruta fue liberándose en forma paulatina.
Allí comenzaron a escucharse los reclamos de los automovilistas por no haber sido alertados en el peaje donde le cobraron la tarifa habitual y no fueron advertidos.
Pasaron varias horas y cerca del mediodía el tránsito volvió a la normalidad cuando el agua bajó del todo, en ese momento fueron varios los automóviles que podían verse cómo habían sido abordados por el agua y sus conductores intentaban secarlos.