ver más

Paro de colectivos y lluvia, combo de un día complicado

No circularon micros desde las 12 y hasta la medianoche. Fue por el asesinato de un chofer. El mal tiempo dificultó la situación. Los remises colapsaron y muchos debieron caminar. 
 
15 de marzo de 2014 - 00:00

 


por Alejandro Lafourcade a.lafourcade@pilaradiario.com

Dictaminado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en horas de la mañana, el paro de colectivos en todo el Conurbano y Gran Buenos Aires en reclamo de más seguridad, afectó a miles de pasajeros, y los pilarenses no fueron la excepción.
La medida de fuerza, que se tomó por el crimen de un chofer (ver aparte) comenzó al mediodía y se extendió hasta la medianoche. En medio, los vecinos se vieron obligados a buscar vías alternativas de transporte, aunque muchos de los cuales debieron suspender el envío de sus hijos al colegio o estuvieron imposibilitados de llegar a su trabajo.
Además, si bien ya estaba pronosticado que en la jornada iba a caer una lluvia intensa, como si fuera un capricho del destino, la tormenta se desató casi a la misma hora en la que los colectivos dejaron de circular, lo que complicó aún más a los transeúntes.
Asimismo, al momento de comenzar el paro, el caos vehicular se agravó por ser horario de entrada y salida de colegios, algo que se repitió entre las 16 y las 17, agudizado por la salida de gente que salió a trabajar por la mañana y se encontró con que no tenía cómo volver a su casa.
Así, las paradas de colectivos comenzaron a atiborrarse de pasajeros, aunque luego la espera le dejaba paso a la desazón y la búsqueda de un medio alternativo para el regreso, como los remises o el tren.
Por eso, cerca de las 18, el panorama ya era casi desolador, con paradas vacías y una terminal de colectivos que tenía apenas un puñado de personas en su interior.
Uno de los sitios en los que el paro de colectivos se sintió con más fuerza fue el Parque Industrial: allí, los trabajadores que usan ese método para transportarse debieron apelar a los remises –con lo elevado de su precio- o bien a la buena voluntad de los que se van en auto.
En este sentido, Solange Vitali, una trabajadora del Parque, indicó a El Diario que “me costó $150 un remís hasta mi casa, en Derqui. La verdad, divino, no sé para qué vine…”.
Las líneas que salen más allá del distrito, como la 176, 203 y 57, fueron las primeras que se adhirieron al paro, formando parte del anuncio de la UTA. Luego se sumaron las comunales.
“Mi vieja tiene que venir de Capital –expresaba preocupada María Laura, una lectora, cerca de las 14-. Y no sé nada de ella porque no le gusta usar celular, así que me voy a volver loca hasta que llegue. Ni sé cómo va a venir...”.
Por su parte, Cintia Ortiz adelantaba que “a la noche me va a afectar, ya que de los colectivos que uso para ir a trabajar a San Fernando (501, 57, 60 o 21), ninguno anda. Igual me parece perfecto el paro, porque a nadie le importa la seguridad de los choferes”. Varios pasajeros dijo comprender el motivo de la medida de fuerza. “Apoyo totalmente a los colectiveros –expresó Mar Kapusi-. Sé que es un servicio muy fundamental para todos, y más hoy con la lluvia que hay... Pero tampoco pueden salir a trabajar ellos con el miedo de no saber si van a volver a sus casas”. 


Cansados de la inseguridad
Ayer, la Unión Tranviaria Automotor (UTA) decretó un paro de colectivos desde las 12 hasta la medianoche, por el asesinato de un chofer de 22 años que fue baleado en la localidad bonaerense de Villa Madero. El hecho ocurrió en la madrugada, en el interno 1030 de la línea 56, perteneciente a la empresa DOTA, y la víctima se llamaba Leonardo Paz.
En la unidad, dos delincuentes que asaltaban a los pasajeros se tirotearon con uno de ellos, efectivo de la policía. En la balacera, mataron de dos disparos a Paz, quien realizaba sus primeros viajes y aún era practicante.
La violencia en los colectivos no le es ajena a Pilar: el 23 de febrero, a un chofer de la empresa Ruta Bus le amputaron falanges de dos dedos en un violento asalto que comenzó en la estación del FFCC San Martín.


60
Milímetros de agua cayeron ayer en Pilar, hasta el cierre de esta edición.


Testimonios 
•Susana Ester 
“Llegué empapada a mi casa, 35 cuadras bajo la lluvia… De tomar remís ni ahí, imposible, aparte no entra en el presupuesto. Pero me dio mucha pena la gente que estaba en la parada
del Peñarol, porque la mayoría vienen del Parque Industrial y toman allí para Moreno, Luján, Rodríguez y con tremendo aguacero… No sabían cómo hacer...”. 

•Andrés Mancuso
 “Apoyo a los choferes, pero el paro no sirve para nada. Ahora les van a prometer más seguridad para que lo levanten y después todo sigue igual, lamentablemente no es la primera vez que ocurre. Paran, la gente se jode y el Gobierno no se calienta”.

•Romina Torres 
“Tanto yo como muchos de mis compañeros de Instituto tenemos que rendir exámenes finales importantes para nuestra carrera, y por la falta de transporte, muchos no se van a poder presentar. Yo no sé cómo voy a hacer. Me solidarizo con el reclamo de los choferes”.

•M. Cristina Anton
“Mi más sentido pésame a los familiares, amigos y compañeros del chofer asesinado, pero lamentablemente el hilo siempre se corta por lo más fino. Hace una hora que tengo en la puerta de mi local a decenas de personas con chicos y bebés que sacaron del hospital o el colegio debajo del agua, ya que los sorprendió el paro y los remises no son suficientes”.

 
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar