Un día después de las lluvias que dejaron un saldo de un muerto y más de 400 evacuados en el distrito, el gobierno salió a la calle para hacer un diagnóstico del sistema hidráulico, tanto en el espacio público como dentro de las urbanizaciones cerradas.
El gobierno salió a controlar a los countries por las inundaciones
Funcionarios recorrieron las cuencas de los arroyos La Verde y Burgueño, en las zonas más afectadas. Comenzó a realizar obras en calles públicas y reclamará otras en algunas urbanizaciones.
Con un ojo en el pronóstico del tiempo que pintaba un panorama poco alentador, funcionarios de la Jefatura de Gabinete y la Secretaría de Obras Públicas salieron a recorrer los cauces de los arroyos La Verde y Burgueño, que atraviesan las zonas en las que se dieron las mayores inundaciones del viernes.
A los largo de sus recorridos, encontraron obstrucciones al curso normal del agua tanto afuera como adentro de urbanizaciones cerradas, cuyos vecinos también padecieron las consecuencias: ayer, varias casas del barrio cerrado Sausalito, de Villa Astolfi, aún tenían agua en su interior, por lo que sus habitantes había tenido que evacuarlas durante la noche.
El subsecretario de Obras Públicas, Daniel Álvarez, estuvo a cargo de las recorridas junto al jefe de Gabinete, Federico Achával. El circuito incluyó la entrada a varias urbanizaciones cerradas: además de Sausalito, estuvieron en el barrio Las Condes y los countries Martindale y Hebarica.
“Los arroyos tienen puentes, tanto en las calles públicas como adentro de los barrios. En algunos casos, requieren acondicionamientos porque producen obstrucciones con lluvias fuertes como las del viernes”, informó Álvarez.
El funcionario señaló que la situación hídrica “es dinámica”. “Van cambiando las normativas y las cotas autorizadas para los puentes no son las mismas que hace 50 años”, sostuvo.
Obras
Según explicó Álvarez, el objeto de los recorridos fue el de trazar un diagnóstico sobre la situación y determinar las obras necesarias. Pero la tarea debió realizarse contrarreloj, en el lapso que el sol dio un respiro para llevar a cabo las inspecciones mientras el agua acumulada iba escurriendo, muy lentamente.
“Ya se empiezan a definir algunos trabajos en áreas públicas y privadas”, explicó Álvarez. La primera decisión que se adoptó fue la de abrir secciones en puentes que se encuentran sobre la vía pública para facilitar el escurrimiento del agua.
Ayer por la tarde comenzó el primero, en la calle las Madreselvas, del barrio Bonanza. Según Álvarez, se trata de una calle casi sin uso más allá del puente que se abrió a fuerza de retroexcavadora para permitir que el agua corriera.
El funcionario dio menos detalles respecto a las obras que deberían realizarse dentro de los countries, aunque informó que se seguirá manteniendo el contacto fluido con los administradores a fin de concretarlas.
Uno de los puntos clave es la confluencia de los arroyo La Verde, Burgueño y Toro dentro del country Hebraica. Cerca de ese lugar se produjo un atascamiento producto de un tronco que el agua venía arrastrando. De inmediato, el dique se engrosó con camalotes y basura. El grueso de ése tapón, dijo, será quitado recién en los próximos días por máquinas municipales.
Por otro lado, aunque el funcionario evitó contarlo, El Diario pudo saber que ese no es el único problema dentro del country Hebraica. Allí, los socios construyeron un puente que une el sector deportivo con el restaurante y el club house. Ese cruce, que no respeta las cotas mínimas, se convierte en un verdadero dique cuando el caudal de agua crece como sucedió el viernes.
Una de las zonas castigadas por el agua fue justamente otro barrio cerrado, Sausalito, atravesado en este caso por el arroyo Burgueño. Allí, el problema tiene que ver con el planemiento urbano y es un botón de muestra de lo que ocurre en otras zonas: casas construidas a escasos metros del curso de agua, en pleno valle de inundación.
Prevención
Álvarez destacó los trabajos realizados en los últimos meses en los desagües pluviales que colectan el agua de la zona céntrica de Pilar y dieron resultados que el viernes se pudieron comprobar.
“Se limpiaron las zanjas de ambos lados. El viernes, en el peor momento, había 20 centímetros de agua y hoy (por ayer) no hay más de cinco”, señaló Álvarez.
Más difícil de prevenir es el desborde del río Luján, que ayer seguía creciendo exponencialmente a causa del agua que llegaba desde río arriba y que ya había provocado inundaciones en la ciudad de Luján. Los funcionarios estimaron que en las próximas horas ese caudal va a aumentar el impacto del desborde en Pilar, lo que podría ampliar el número de evacuados (ver aparte).
En ese sentido, el jefe de Gabinete, Federico Achával, recordó los pedidos que se vienen formulando a la Provincia para que se realicen obras de fondo en el cauce del río.
“Ésta no es una cuestión que se agote en la emergencia, es un tema de todo el año por lo que vamos a seguir trabajando en conjunto”, señaló el funcionario.
A la vez, sostuvo que desde el viernes están realizando recorridas para supervisar la situación en los barrios más castigados por el agua y garantizar la ayuda a los evacuados.
Entre los más afectados estuvieron los vecinos del barrio Río Luján, Pinazo y Agustoni al fondo, también afectó a Villa Verde, el barrio La Esperanza que está detrás del country La Cascada, Nuestra Señora del Pilar en ruta 25, camino a Moreno, Los Grillos y Carabassa.
La situación no promete mejorar en el corto plazo. El pronóstico extendido muestra lluvias hasta donde los meteorólogos llegan a atisbar.
Agradecidos
Desde el gobierno municipal manifestaron ayer su agradecimiento a concejales opositores, entre los que nombraron al kirchnerista Santiago Laurent y a Osvaldo Pugliese, quienes se pusieron a disposición del Municipio para colaborar en la emergencia.
También a la ex secretaria de Obras Públicas, que colaboró para franquear el paso a countries y barrios cerrados.
El misterio del camión
Según cuentan las fuentes, dos camiones con ayuda para los evacuados de Pilar partieron ayer de La Plata, fletados por el gobierno provincial. Sin embargo, al distrito solo habría llegado una parte de la carga compuesta de alimentos y 38 colchones. Ayer, nadie se explicaba qué había pasado con el resto.
El agua baja hacia Pilar
Preocupa el Luján
Además de las lluvias que se esperan para los próximos días, los responsables de monitorear la situación en el distrito están pendientes del río Luján, que seguirá creciendo.
Además de las lluvias que se esperan para los próximos días, los responsables de monitorear la situación en el distrito están pendientes del río Luján, que seguirá creciendo.
Ayer, en la ciudad de Luján más de 100 personas permanecían evacuadas luego de que sus viviendas se inundaran debido a las intensas lluvias.
El subsecretario de Políticas Sociales de ese municipio, Sergio Sequeira, dijo que ayer al mediodía, el río estaba “en bajante, lento, pero va bajando” y recordó que “la altura máxima alcanzada fue a las 24 de anoche, de 4,58 metros, y a partir de ahí comenzó a bajar y ahora está en 4,30 metros”.
Pilar se encuentra aguas abajo, por lo que ese caudal va lentamente llegando hasta el distrito. Ayer, la zona del río iba mostrando un panorama desalentador.