Vecinos sin salida por una invasión de moscas en Manzone
Vecinos de Manzone conviven a diario con una invasión de moscas que ha condicionado sus vidas por completo. Han probado costosos productos pero sostienen que ningún método ha sido lo suficientemente eficiente como para erradicarlas.
Los días de humedad por los que está atravesando el distrito no ayudan, en especial, a los vecinos de un barrio de Manzone donde las moscas les han perdido todo el miedo y el respeto.
En una zona rural donde la industria está ganando terreno en los últimos años, una invasión de moscas altera la vida por completo de los vecinos, quienes están lejos de encontrar una solución.
“Afuera no podemos ni estar. Dejás una masita dulce y tenés las moscas pegadas a tu alrededor. Tenés un lindo lugar para estar afuera pero te espantan, las moscas o los olores de las fábricas”, señaló Irene Jakóbczyk, vecina de la calle Tropero. Como ella, Paula Merkler también describió la difícil situación por la que atraviesan los vecinos de la zona: “Hay cantidades que se te meten por todos lados. Se te llena la cocina y están siempre sobre la comida. Pican a los animales, los lastiman y abichan”. Hace 10 años que la mujer se radicó en el barrio, y aunque desde entonces padece a las moscas, relató que “hay etapas en que hay más, y este año son muchísimas”.
En el caso de Julia Medina, que llegó al lugar hace más de 30 años, la mujer indicó que “siempre fue problema el de las moscas” y que no encuentran los medios para erradicar la plaga: “Estamos continuamente fumigando. Usamos Raid, lavandina, de todo, pero no se combate y vuelven. Tenemos que tener todo cerrado porque es tremendo”
Nido de moscas
Los damnificados, que se asentaron años atrás en la región en busca de tranquilidad y “verde”, señalaron lo que para ellos son los principales factores que hacen que las moscas se establezcan en el lugar, donde se encuentran un criadero de gallinas, una fábrica que trabaja con restos de animales, otra que manipula lombrices, pero también sospechan de los olores que emanan los deshechos del depósito de vehículos que el Municipio posee en la zona.
“Lo tuvimos siempre al problema de las moscas, pero nunca como ahora. Como era zona rural antes no se quejaba uno. Ahora es una zona fabril y rural, una melange que no se sabe lo que es”, describió la zona Irene Jakóbczyk. “Hay quintas y aparecen muchas cuando traen guano para abonar la tierra”, denunció Paula Merkler. Sin embargo, no saben con exactitud lo que lleva a la gran existencia de los insectos: “Es un tema que todavía desconocemos pero hay días que es impresionante”, aclaró Alfredo Torres.
Antecedentes
• 2013. En noviembre, vecinos de la ruta 28 y su intersección con la 34, denunciaron una invasión similar de moscas que conjugaba diversos factores, como la presencia de una granja y de una caballeriza.
• 2012. En febrero, la granja de aves Plumas Blancas de ruta 28 fue clausurada por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) en el marco de la Ley 11.723, artículo 69 bis, que implica riesgo ambiental para el medio ambiente y la salud de la población. Los vecinos culpaban a la firma por una invasión de moscas, que databa de 2002.
€ 80.53
Es el valor del kilo de granulado de AGITA, producto importado para combatir invasiones de moscas durante 6 meses. 250 gramos cubren 50m². “Hay algunos productos que son carísimos porque son importados. Este año no pude comprarlos”, indicó una de las vecinas.