ver más

Ricardo Rusticucci, el hombre del rifle

El tirador fue uno de los mejores deportistas de Pilar. Participó en cinco Juegos Olímpicos y fue campeón Panamericano. Un vecino muy querido, tenía 68 años.
9 de noviembre de 2014 - 00:00


por Alejandro Lafourcade a.lafourcade@pilaradiario.com

El deporte de Pilar está de luto: ayer, a los 68 años, falleció Ricardo Rusticucci, tirador que participó nada menos que en cinco Juegos Olímpicos y se consagró campeón Panamericano, una marca que muy pocos competidores de todo el planeta pueden ostentar.
Había nacido en San Martín allá por 1946, pero a los 5 años se mudó con su familia a Pilar, de donde nunca más se fue, convirtiéndose en un personaje entrañable de la ciudad. Su historia está llena de logros, pero también de sacrificio al dedicarse a una actividad amateur por la cual casi nunca recibió apoyo para desarrollarla a tiempo completo, lo que agranda aún más sus méritos.

El olímpico

La pasión por el tiro fue heredada de su padre, quien a principios de los ’60 ganó una competencia en el Club Atlético (el Rancho fue el club de toda su vida) organizada por el Colorado Beretta. Fascinado, Ricardo hizo sus primeras armas –precisamente- en el antiguo Club de Caza, Tiro y Pesca.
No obstante, en la institución se produjo una ruptura y uno de los grupos fundó el Pilar Tiro Club: con 18 años, el joven Chelo ganó un torneo organizado en una tosquera, convirtiéndose así en el socio número 1 de la entidad. Recién en 1967 se inauguró el primer polígono. En 1969 tiró en su primer Campeonato Nacional y su carrera siempre fue en ascenso.
Las estadísticas indican que Rusticucci participó en cinco Juegos Olímpicos: Munich ‘72, Montreal ‘76, Los Ángeles ‘84, Barcelona ’92 y Atlanta ’96. En el medio, no estuvo en Moscú ’80 a pesar de haber clasificado, porque la dictadura se plegó al boicot contra la Unión Soviética. En cantidad de intervenciones, sólo es superado por el ciclista Juan Curuchet.
La experiencia lo llenó de anécdotas, que no tenía problemas en repetir a quien se las pidiera. Y cada cuatro años volvía a sentir el cosquilleo propio de quien participó en la cita máxima: “Los Juegos son una selección planetaria de los mejores de cada deporte –expresó a El Diario en 2012-, y vos pasás a ser parte de ese grupo de mejores, sos parte de la elite del mundo. Te rodeás de gente a la que ves siempre por televisión y de golpe sos parte de ese grupo…”.
Pero en los Juegos se compite contra personas que durante 4 años se entrenan varias horas por día, sin preocupaciones económicas y con todos los elementos. Muy diferente a la realidad de Chelo, quien más de una vez perdió su trabajo por viajar a competir.

Vecino
Su currículum a lo largo de casi cuatro décadas en la elite es muy extenso, destacándose además que representó al país en seis Juegos Panamericanos, consiguiendo 14 medallas. Sin dudas, la más querida es la de oro en Carabina Tres Posiciones, obtenida con récord incluido, en Mar del Plata ‘95. Aún se lo recuerda con una sonrisa de oreja a oreja, volando por el aire en andas de los atletas argentinos.
Ganador nada menos que cinco veces en los premios Olimpia, Rusticucci siempre fue un vecino más, con humildad y hombría de bien. Siempre abierto para la charla, dispuesto a contar sus vivencias y anécdotas de villas olímpicas a quien quisiera escucharlo.
Exalumno del mítico Instituto Carlos Pellegrini, trabajó en la SIT y tuvo su propio taller, donde afilaba herramientas de corte. Familiero, siempre cerca de su esposa Mabel, sus hijos y sus nietas. Enemigo acérrimo del celular, se enojaba si alguien suponía que eso era un signo de antipatía: Chelo era todo lo contrario, un bonachón que llegó varias veces a la máxima cita del deporte mundial, sin agrandarse jamás: un buen tipo que ya es leyenda.


Chelo textual

· “Estar en los Juegos Olímpicos es muy especial, todo el mundo pregunta qué se siente pero no se pueden transmitir esas sensaciones”.

· “En Munich ’72, durante el atentado seguí todo desde la ventana de mi habitación, porque a la delegación israelí la teníamos justo enfrente”.

· “Mi familia me bancó mucho, gracias a Dios no los descuidé y pude hacerlo de buena manera. También le agradezco a la gente de Pilar por su apoyo”.

· “Me quedó la deuda de lograr una mejor clasificación a nivel olímpico. Pudo haber sido en Atlanta 96 (20º) o en Los Ángeles 84 (18º). En Munich quedé 38º de 110”.

· “Es cierto que a lo mejor  no recibí la ayuda económica que necesitaba, pero siempre hice de todo para rebuscármela, como entrenar de noche”.

· “Viajar por el mundo me  dio alegrías pero también sinsabores: cuando volví de los Juegos del ‘84 y el  ‘88 no tenía más trabajo…”.

· “Ni siquiera me meto en Veteranos, prefiero que me ganen los chicos, pero si les gano yo tiene mejor gusto…”.

· “Hasta 2007 entrené al equipo de Buenos Aires.  Al que pide ayuda, se  la doy, tratando de transmitir todo lo que pueda”.

 

5   Juegos Olímpicos: Munich ‘72, Montreal ‘76, Los Ángeles ‘84, Barcelona ‘92 y Atlanta ’96.

 

14 medallas en Juegos Panamericanos, siendo oro en 1995.

 


4
veces campeón  sudamericano.

1946
fue su año de nacimiento, en San Martín.  En 1951 se mudó a Pilar.

18

años tenía  cuando ganó su primer torneo,  en Pilar.

30
años viajó  representando al país por todo el mundo, entre 1972 y 2002.

5
premios Olimpia:  ‘72, ‘73,  ‘82, ‘83 y ‘95.

1969
participó en su primer  Campeonato Nacional, luego fueron  más de 20.



Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar