Murió David, el nene aplastado por el pilar de una iglesia
sometido a más de 7 operaciones. Su padre pide justicia.
Luego de pelear por su vida durante casi un mes, finalmente falleció David Rosso, el nene de 10 años que había sufrido serias heridas al ser aplastado por un pilar de cemento mientras jugaba en el patio de un templo evangélico de Santa Ana y Pailette de la localidad de Manuel Alberti.
El niño había recibido múltiples cirugías e intervenciones en su pelvis y fémur, pero el delicado estado de su hígado lo mantuvo en estado crítico hasta el sábado en la noche, cuando finalmente su vida se extinguió.
“Esa columna le pegó a mi hijo y lamentablemente hoy no lo tengo”, señaló ayer Julio Rosso, padre de la víctima, en diálogo con El Diario. Entre el dolor y la indignación, el hombre declaró que “se tiene que hacer justicia. A mi hijo ya no lo tengo conmigo y esto no va a quedar así”.
Consultado, el hombre admitió que desde el templo donde David integraba la banda musical, nadie se contactó con él durante los últimos días de internación ni después de la muerte de su hijo. Además, se mostró dolido por varios comentarios que salieron de los fieles que frecuentan el espacio religioso: “Hablan pavadas nomás. Es lo único que saben hacer. De ahí salieron a decir que yo lucraba con mi hijo”.
Aquella tarde del 3 de octubre pasado, David Rosso jugaba junto a otros chicos en el patio de la iglesia evangélica “El templo del Dios vivo”, de la localidad de Manuel Alberti. Estaba colocando una cuerda entre dos columnas. Como consecuencia, uno de los pilares cayó sobre el cuerpo del nene, quien seriamente herido rápidamente fue derivado al Hospital Juan Cirilo Sanguinetti de Pilar y luego al centro de salud de Del Viso. Pero fue el propio pastor de la iglesia a la que David y su familia concurrían quien ofreció llevarlo al Hospital Universitario Austral, para que supuestamente, le brindaran una mejor atención.
Mientras David era sometido a varias operaciones de pelvis y fémur, y otros órganos mostraban complicaciones, su familia inició una campaña con el objetivo de recaudar dinero y de esa manera tratar de costear la internación, cuyo valor rondaba el millón de pesos. De esa cifra el pastor de la iglesia ya había abonado unos 300 mil pesos. Sin embargo, hasta ese tope pareció hacerse cargo. Ya no pagó ni un peso más y el dolor también le abrió espacio a los cruces y las acusaciones.
Rápidamente desde el templo, los fieles salieron al cruce al acusar a la familia de David de lucrar con su delicado estado de salud. Incluso uno de los colaboradores del templo justificó toda acción del pastor aludiendo que el religioso “hace milagros” y que los chicos (incluido David Rosso) estaban jugando brutalmente.
Por su parte, otra fiel se acercó a la Comisaría 1ª de Pilar con el fin de desligar al titular de la iglesia evangélica denunciando que la lesión de David “fue solo por un accidente y un descuido de los padres hacia los chicos de evitar que sujetaran la soga y terminara en esto”.
David ya no tuvo fuerzas para luchar por su vida y el sábado por la noche cerró sus ojos. Sus padres no encuentran consuelo y prometen que perseguirán justicia.
Qué ocurrió
David y otros chicos jugaban en el patio de la iglesia. Quisieron enganchar una soga entre dos pilares de cemento. Uno se derrumbó y aplastó al nene, que murió tras casi un mes de internación.
“Esa columna le pegó a mi hijo y lamentablemente hoy no lo tengo”.
JULIO ROSSO.