Las dos caras del ascenso
Las vueltas de la vida llevaron a Leandro Coronel otra vez a Chacarita y las vueltas del fútbol hicieron que llegara una gran alegría en un duro momento personal.
El volante de Pilar se rompió los ligamentos cruzados y deberá someterse a una operación con recuperación de entre 6 y 8 meses para regresar a las canchas. La lesión llegó cuando se asentaba como titular y guiaba al Funebrero a la lucha por el ascenso, que se concretó este martes.
“Ayer (por el martes) festejamos, aunque un poco triste porque venía jugando y quedaban dos fechas para terminar el torneo”, reconoció en La liga Radio por FM Plaza 92.1.
“Lo miraba de afuera y estaba triste por lo que estaba pasando, por el marco de público, pero feliz por mis compañeros”, remarcó el doble sentimiento que le tocó atravesar.
“Ojalá que mi vuelta sea en el Nacional y volviendo a tomar ritmo de juego”, fue su conclusión optimista para iniciar su recuperación.
Leandro está en la espera para el quirófano. Cuando se desinflame bien la zona, se intervendrá y la rehabilitación demandará un mínimo de 6 meses. “Trataré de recuperarme lo antes posible y ahora apoyaré desde afuera”, anticipó.
Más allá de su situación personal, Coronel analizó a Chacarita en su logro en la B Metropolitana. “El partido ante Estudiantes, que ganamos bien, sirvió para el envión y confiar en nosotros mismos. Y ayer se ganó un partido muy duro también”, confesó.
“El grupo estaba bien, pero el técnico Itabel no pudo encontrar resultados. Perdimos con Fénix y como la dirigencia armó un plantel para ascender. Vino Aníbal Biggeri, no perdimos con él, encontró el equipo y nos mantenía con confianza a todos los chicos”, argumentó.
Mientras que sobre Chaca destacó: “Es un club que lleva mucha gente a la cancha. De a poquito lo estamos llevando a donde tiene que estar. Es un club de Primera que está pasando un mal momento. Ojalá que con este ascenso vayan mejorando las cosas en la institución”, concluyó.
En todos lados
Leandro Coronel sumó este ascenso a su vertiginosa carrera profesional. Desde las inferiores de Vélez y una etapa como Pekerman-boy (Selección Argentina Sub 17), obtuvo un título en Primera con Vélez. Jugó la Copa Libertadores con Iquique de Chile. La B Nacional en Instituto y hasta se dio el gusto de jugar para Deportivo San Alejo, el club de su barrio, en la Liga Escobarense.