El renacimiento
Y una tarde volvió a cantar victoria. Sí, después de 7 partidos (2 empates y 5 derrotas) Fénix ganó y lo hizo por 2-1 ante Social Español como local para consolidarse dentro del Reducido por el 2º ascenso con apenas una fecha por jugar.
Con este triunfo se mantiene 5º en las posiciones con 55 puntos y le sacó 3 a su inmediato perseguidor, Midland (debe ganar por 2 goles de diferencia), que jugará esta tarde ante El Porvenir. Y todos se ilusionan con la clasificación.
Lo emotivo del partido es que perdía en un entretenido primer tiempo, pero nunca bajó los brazos y lo buscó en el complemento para dar vuelta el resultado con los goles de Maximiliano Cóceres y Javier Valenzuela.
Entonado. Fénix salió decidido a ir a buscar el triunfo y no le quedaba otra si quería meterse en la pelea por el otro pasaje a la Primera B Metropolitana.
A Gerardo Cabral lo tuvieron a mal traer con un remate incómodo de Gonzalo Gil desde el piso o un disparo de media distancia de Cóceres, que exigió al arquero a meterla en el córner.
El trámite se hacía de ida y vuelta, porque con un Pablo Berra movedizo y un Adán Ingenthron veloz, Español llegaba al área de Mariano Mittelman.
Pero a los 16’, Valenzuela pifió un centro rasante (erró literalmente a la pelota) y le quedó servido a Franco Romero para que defina contra el palo derecho de Mittelman.
Otra vez parecía la misma película. Fénix se veía impotente y nervioso para armar su juego frente a un Gallego que manejaba el juego y hasta hizo trabajar un par de veces al Mono Mittelman.
Pero ese predominio visitante se terminó cuando Martín Beretta (gran performance en su debut como lateral derecho) sacó un bombazo que obligó a Cabral a retroceder y poner las manos para evitar la caída de su arco.
Sobre el cierre, otra vez Cóceres sacó un remate seco que obligó al arquero a revolcarse y meterla en el córner o una peinada de Gil, que se perdió al lado del palo derecho.
Fénix se fue con una mejor imagen en el primer tiempo, pero seguía estando en deuda por no marcar. Sin embargo la historia sería diferente.
Con decisión fue en busca del empate. Sin un juego arrollador pero con actitud, metió en su propio campo a Español.
A los 7’, jugada preparada desde el córner entre Joaquín Marcos (un estandarte en este período) y Daniel González, escapó por la línea y metió el centro para que Cóceres la empujara bajo el arco para el 1-1 (ver Polémica).
Aunque un cabezazo bombeado de Milciades Arrúa a los 20’ casi enmudece el estadio cuando dio en la base del caño izquierdo de Mittelman.
Sin embargo el local fue por más. Con mucha entrega y complicando al rival con centros cruzados, Gil y González no le pudieron dar dirección a sus cabezazos.
Con el ingreso de Lionel Fonzalida, el Águila ganó un poco más de profundidad y el Pitufo tuvo una clara a los 32’ pero no le pudo dar potencia al tiro que terminó en las manos de Cabral.
A los 34’ llegó la recompensa para el local. Fonzalida recibió solo y asistió a un Valenzuela, que vestido de 9, definió ante Cabral para el 2-1. Así el defensor se tomó revancha de la pifía del primer tiempo.
Y tuvo la chance de ampliar la ventaja, porque a los 40’ Cabral se quedó con el mano a mano ante Mariano Puch.
En el final Español fue con centros pero nunca estuvo claro. Fénix aguantó con dientes apretados una victoria que tanto deseaba y finalmente se fue para afirmarse dentro del Reducido y esperar con otra mentalidad la última fecha ante el campeón UAI Urquiza.
Polémica
El empate de Fénix trajo polémica por todos lados. Marcos tocó suave a González en la salida del córner (dentro del ángulo de 90º), se escapó por la línea de meta y mandó el centro para el gol de Cóceres. Pero el 1º asistente De Luca anuló el gol porque no interpretó la jugada (se habilita el juego con que uno toque, pise la pelota) y todo Fénix se fue encima. Después de algunos segundos de protestas y confusión, el árbitro Amato habló con el línea y lo convalidó. Y las protestas cambiaron de dueño porque todo Español se fue encima del lineman. Y el único que la ligó con amarilla fue Lobos.