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Este año el concurso de recolección de pilas batió récord

Se juntaron 160.000 entre los distintos colegios. Hubo premios para todas las escuelas que participaron. El mayor fue para una alumna de la Escuela Nº 43 del barrio Pellegrini.
23 de mayo de 2013 - 00:00

En la mañana de ayer se realizó la entrega de premios del ya clásico concurso de recolección de pilas que cada año organiza la empresa de residuos Transur junto a la Unidad Municipal de Gestión Educativa (UMGE). Esta vez, el primer premio fue para una alumna de la Escuela Nº 43 del barrio Pellegrini y el segundo para otra del Complejo Evangélico de Villa Rosa.

“Recolecté cinco pilas y tres cupones”, mencionó Jocelyn Sosa, de la Escuela 43 que se hizo acreedora de tres computadoras: una para ella, otra para una docente que ella designe y la restante para su escuela. El segundo premio fue para Emilce Schimpf, quien se llevó una orden de compra por mil pesos en libros para ella y otra para su colegio.

“Nos sentimos orgullosos de que ustedes nos ayuden a cuidar el medio ambiente”, dijo la secretaria de Educación María del Carmen Rodríguez, dirigiéndose al titular de Transur, Carlos Varela. Es que juntos ya llevan siete años encabezando este proyecto que vincula el cuidado del ambiente y la educación. En esta nueva edición se ha batido el récord con 160 mil pilas recolectadas entre escuelas y oficinas municipales.

 

Premios

Fue un mañana cargada de sorpresas en la sede de Transur. Es que además de los chicos premiados, la titular de la UMGE recibió de parte de la empresa un cheque de 50 mil pesos destinados a financiar proyectos para el área.

A su vez, los representantes de las escuelas que participaron de la colecta con contenedores para pilas en sus edificios (ver aparte) también fueron sorprendidos con una computadora para cada uno, también, donada por la concesionaria del servicio de recolección de residuos en el distrito. Lo mismo ocurrió con la directora de la Escuela Nº 1 de Pilar, Mariel López, cumpliendo la función de inspectora, al enterarse que la Jefatura Distrital también tendría una nueva computadora.

Entre los presentes se encontraba una docente del único jardín que participó de la recolección de pilas. “Nos dimos a conocer un poquito más. Es un jardín que trabaja mucho el tema del medio ambiente”, mencionó la mujer del jardín Nº 933 de Manuel Alberti. Junto con ella, las entidades presentes también valoraron la importancia de la concientización en el aula, ayudado por el impulso de los más chicos a través del concurso.

“Me encanta que haya materias que con la excusa de juntar pilas hablen de otros temas como la contaminación”, fueron señaló la presidenta de Transur, Mariana Yapur.

 

Escuelas  

 

Las escuelas donde se depositaron las pilas fueron las siguientes: Norbridge y EP Nº 39 de Del Viso; EP Nº 43 del barrio Pellegrini; EP Nº 27 de Derqui; la EM Nº 5 de Villa Rosa y el Jardín de Infantes Nº 933 de Manuel Alberti. Además en esta edición participaron todos los niveles de enseñanza: inicial, Ciclo Básico Común y de la Universidad Tecnológica Nacional, en la sede del Parque Industrial.  

 

En el país no se pueden reciclar

El consejo: guardarlas en una botella

Durante el acto de entrega de premios, Jorge Zanetti, empleado de Transur, brindó detalles del proceso de reciclado y los efectos de las pilas en el medio ambiente. Al presentarse, colocó una botella plástica de 600 centímetros cúbicos llena de pilas recicladas. Nadie supo adivinar que dentro del recipiente había 770 pilas. “Se estima a nivel internacional que una persona deshecha 100 gramos de pilas al año; diez personas, un kilo; y estimamos que entre 3 mil y 4 mil kilos es lo que juntamos de todo Pilar”, especificó.

Consultado por El Diario, explicó que en el país aún no se posee la tecnología para reutilizarlas como fuente de energía y que la solución provisoria es venderla a empresas internacionales que “las ponen en bloques de hormigón y las entierran en celdas donde tienen marcadas las coordenadas para de acá a miles de años ver qué pasa”.

El hombre aconsejó a los usuarios de pilas conservarlas en recipientes plásticos, taparlas y esperar a la siguiente campaña.

“Es el lugar más seguro porque si tira la pila al vaciadero común, se produce oxidación, se deteriora el envase de la pila y salen los metales”, explicó. Ante al incipiente uso de pilas cada vez más diminutas y con metales más potentes, Zanetti pidió utilizar baterías recargables: “Llega un momento que produce un agotamiento casi general”.

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