Lomos de burro, una parte del paisaje con amigos y detractores
El trágico accidente sufrido el jueves por un camionero en la ruta 25 y su cruce con la calle La Rioja, en Villa Rosa, provocó que los vecinos y lectores de El Diario se volcaran a opinar sobre los reductores de velocidad popularmente conocidos como “lomos de burro”, ya que el malogrado conductor volcó su vehículo justo donde se ubica uno de estos reductores.
Precisamente, varios barrios y rutas del distrito se caracterizan por la gran cantidad de lomos en sus calles, por lo que se consultó a los lectores para que brinden su parecer ante la solución elegida por el Municipio para disminuir la posibilidad de un accidente de tránsito.
Así, Oscar Susella expresó que “soy automovilista y estoy a favor de los reductores de velocidad, comúnmente denominados loma de burros. No estoy de acuerdo con que sean empinados y finitos, porque aunque pares el vehículo cae con mucha fuerza y te obliga a cambiar amortiguadores muy seguido, las llantas se rompen y el tren delantero no aguanta un mes”.
El vecino agregó: “Ni hablar que el 95% no se encuentra señalizada y menos pintada, para que el conductor sepa que debe disminuir la velocidad. El ideal es que tengan un ancho adecuado y que la subida y la bajada sea suave, además de señalizada”.
Sí o no
Por su parte, Mauro Mcbraian indicó que “en algunos casos se necesita, por el tema de que no lo usen para hacer tiradas o probar el auto, pero a veces exageran mucho: en una cuadra meten tres juntas y es medio complicado cuando andás de noche y el barrio es medio peligroso...”. Y Johnny Rivero opinó que “están muy mal hechas, muchas son cortas y altas y son un fastidio, hay demasiadas por todos lados, y lo peor de todo es que no están marcadas”.
Algo similar señaló Natalí Navarro: “Hay muchas mal ubicadas y mal hechas, y en otros lugares faltan. Si van a hacer las cosas estaría bueno que lo hagan bien y pensando en todos y todo”. Desde Manzanares, Luis Bitocco, opinó que en la localidad “hay de más, pusieron dos por cuadra, y aparte de romper los autos no sirven para otra cosa, están mal hechos, cortos y altos”.
En Villa Rosa, Agustina Appiolaza dijo que desde la localidad “a la ruta 25 hay 23 lomos de burro, uno cada 60 metros, es una locura”. No obstante, hizo una crítica a sus vecinos afirmando que “en Villa Rosa todos caminan por la calle, no tienen veredas, pero tampoco van en fila india, utilizan toda la calle para caminar y si les tocás bocina te putean”. Y agregó: “Los lomos están prohibidos en rutas, si no me equivoco. Deben tener 7cm. de alto por 1 metro de ancho. Están todos mal hechos, ¿entonces?”.
Lomos sí
A favor se mostró Adrián Felte, opinando que “están perfectos los lomos de burro”, y añadió que “faltan más en el corredor nocturno de ruta 8. Arreglaron la ruta y quedó sin lomos”.
Marcela Marino también se mostró “muy de acuerdo, de hecho hace más de 5 años que estoy pidiendo al Municipio que haga dos en mi cuadra, porque usan la calle como pista de carreras y acá hay criaturas menores de 12 años para abajo”. La mujer vive en la calle Castelli, entre Juan B. Justo y Las Heras, Villa Morra II: “Acá en cualquier momento los pisteros se llevan por delante a un chico, parece que esperan eso para hacer algo”.
Asimismo, Neris Javier Rodríguez expresó que los automovilistas “tenemos que tomar conciencia de que andamos fuerte en plena ciudad, (el lomo de burro) es una forma de bajar la velocidad”.
Lucila Guzmán opinó que “mientras haya burros manejando serán necesarios, por ejemplo a la entrada de Del Viso viniendo por la ruta 8. La gente entra a la ciudad a velocidad de ruta”. Y Adriana Regner pidió reductores “entre Independencia y Alsina... hay un colegio ahí y esa esquina es de terror, siempre hay choques”.
Por su parte, Juan Carlos Gaynor consideró que “los irresponsables son los conductores, vivo a 20 metros de una escuela de Pilar, el asfalto no tiene lomadas, y los automovilistas y payasos que andan en moto pasan a 120 kilómetros por hora”, por lo que pidió “llenar de lomadas las calles de Pilar”.
Amados y odiados en partes iguales, los lomos de burro son parte del paisaje urbano de Pilar desde hace años y continúan multiplicándose.
La frase
“Fueron una salida rápida del siglo pasado para no invertir en semáforos. Los semáforos evitan accidentes de tránsito y rotura de autos”, opinó Daniel Castro, titular de SCIPA.
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Lomos de burro hay en el tramo de la calle Chubut entre ruta 25 y Panamericana (1,6 kilómetros).