Para entrar a robar en una casa envenenaron a una perra rescatista
El accionar cruel de un grupo de delincuentes ha conmovido a la comunidad de Bomberos Voluntarios de Pilar: al querer ingresar a la vivienda de su dueño, malvivientes envenenaron a Almendra, una perra rescatistas que cumplía funciones en el distrito y toda la Provincia.
El hecho ocurrió durante la madrugada de ayer, cuando el bombero Leonardo Silva sintió pasos en el techo de su casa del centro de Pilar: luego de ahuyentar a los intrusos llamó al 911, creyendo que allí había terminado todo. Sin embargo, en la mañana de ayer los moradores de la vivienda notaron que algo raro sucedía con dos de sus tres perros, ya que tenían vómitos y se veían muy desmejorados.
Efectivamente, Almedra -una mestiza con rasgos de Golden Retriever- y otro perro de tamaño más pequeño murieron horas después, envenenados por quienes habían querido entrar. A su vez, un tercer perro logró salvarse.
El animal era parte de la brigada provincial de búsqueda y rescate K-9, cuyos integrantes están entrenados en diversas actividades vinculadas a la tarea del rescate de personas y el rastreo de cadáveres. Los animales varían entre labradores, ovejeros alemanes, dálmatas y varios mestizos. Además, también pueden llevar a cabo sus tareas sumergiéndose en lagos y ríos.
Consternados
En diálogo con El Diario, el jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pilar, Enrique Pared, expresó su dolor por la pérdida de un animal muy querido para todos. "Estaba todos los días en el cuartel, era uno más de nosotros", aseguró.
Almendra era parte de la fuerza desde hace alrededor de cuatro años. "Lleva mucho tiempo entrenar a los perros, y quizás de diez sirve uno. Duele más que su final haya sido así", afirmó.
Pared se refirió "al sentimiento que tenemos en la institución. En los últimos días estuvo buscando víctimas en La Plata, luego del temporal, y este fin de semana iba a un entrenamiento en Marcos Paz. Fue una perra realmente operativa que era conocida en todos lados".
Además, en 2011 Almendra había participado del rastrillaje para dar con el paradero de Candela Rodríguez, la nena de 11 años que desapareció en Hurlingham y que fue hallada sin vida algunos días más tarde. En esa oportunidad la acompañó Daysi, otra perra perteneciente a un bombero de Pilar.
Certificar a los perros para que puedan participar de las tareas de rescate junto a los bomberos es costoso, no solo en horas de ejercitación: para poder lograr la certificación se requiere pasar un examen, que a su vez demanda de un entrenamiento de cinco días que tiene un valor no menor a los 200 dólares. En esas instancias se trabaja con los animales de la mañana a la noche.
La brigada cuenta en la actualidad con una docena de perros, los que se dedican exclusivamente a la búsqueda de personas con vida y que también rastrean cadáveres.
El titular del cuartel aseguró que "va a costar mucho reemplazarla, por ahora pensamos en el dolor del bombero Leonardo Silva, porque es muy sacrificado lo que hace. La perra era como una hija, la llevaba y la traía. Solo le obedecía a él y estaba muy bien entrenada".
Un final triste e inesperado para un animal útil, solidario, que era fundamental para el trabajo de los bomberos pilarenses y de toda la región.
4
años hacía que Almendra formaba parte del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Pilar.
El dato
Almendra ayudó hasta el final: la semana pasada, la perra había formado parte de los equipos de rescate que intervinieron en el temporal de La Plata, junto a bomberos pilarenses.