Las fotomultas acaparan la mitad de las quejas contra Provincia
Por las características del distrito, rodeado de rutas que sirven de ingreso y egreso a numerosas localidades en las que trabajar o estudiar, los pilarenses recorren a diario vías nacionales y provinciales, así como la autopista Panamericana. La presencia de radares detectores de velocidad en diversos puntos aledaños es fuente de reclamos, como lo demuestra un reciente informe estadístico de la Defensoría del Pueblo de Pilar.
Durante el año que está por concluir, más de la mitad de los reclamos realizados en la institución mencionada, correspondientes a la administración pública provincial, estuvieron referidos a problemas con multas de tránsito. Así, ocuparon el 51% del total, seguido de muy lejos por los reclamos sobre el sistema PROFE (28%) y problemas relacionados con ARBA (16%).
En su área legal y técnica, dentro de la temática de cuestiones administrativas “se asesoró y profundizó sobre cuestiones relacionadas a las acciones generadas por los organismos de ámbito público municipal, provincial y nacional”, explicaron desde la entidad comandada por Orlando Bargaglio. En este sentido, “en cuanto a las multas de tránsito -en particular las fotomultas en las rutas nacionales y provinciales-, se efectuó a favor del recurrente los descargos formales ante los entes correspondientes y su consecuente seguimiento del caso”.
A su vez, el tema dominó el rubro a lo largo de todo el año, manteniéndose la misma tendencia a lo largo de los cuatro cuatrimestres en los que la Defensoría dividió el informe: las multas, siempre, estuvieron a la cabeza.
Historia
Uno de los puntos más conflictivos es el radar ubicado en el kilómetro 2 de la ruta 28, ya en General Rodríguez, que al momento de su colocación funcionó durante meses sin estar homologado, por lo que los conductores infraccionados pudieron pedir que se les anulara la multa.
Otro sitio conflictivo es la zona de radares ubicados en el kilómetro 184,8 de la ruta 6, en ambas manos, a la altura de Los Cardales, Partido de Exaltación de la Cruz, lo que provocaron andanadas de multas (y de reclamos en la Defensoría) por no estar debidamente señalizados.
El volumen de multas por exceso de velocidad es inmenso: solo en Panamericana, más de 600 presuntas infracciones fueron detectadas en cada uno de los controles periódicos, a partir de la ubicación de radares móviles en sitios estratégicos. En Pilar, el lugar elegido fue el kilómetro 57, el límite entre la Panamericana y la Pilar-Pergamino. A su vez, en noviembre se instalaron cámaras fijas en el kilómetro 43.
Las multas por exceso de velocidad ascienden a casi 5 mil pesos, dependiendo de la gravedad de la falta cometida. Si se abona durante los primeros 30 días hábiles, se reduce al 50%. La notificación llega a los domicilios entre 15 y 20 días después de tomada la fotografía.
600
Infracciones por día detectan los radares móviles que esporádicamente se instalan en Panamericana.