El reciclado de residuos, una práctica que Pilar aún está lejos
m.saavedra@pilaradiario.com
Son tiempos en que las políticas ambientales para interferir en la conducta de los ciudadanos en cuanto al cuidado del medio ambiente, andan escaseando. Ante esta situación, son algunas instituciones e individuos, así como familias y comunidades reducidas, quienes hacen cada vez más fuerza, a partir de pequeñas acciones, para balancear el daño que el mismo consumo genera.
Donde Reciclo es una asociación civil que nació a partir de un sitio web que busca facilitar a los ciudadanos el acceso a los distintos centros de recolección y puntos de reciclaje en todo el territorio nacional. Es hoy uno de los pocos recursos que posee la sociedad civil que desea involucrarse en la reducción del consumo y la reutilización de los deshechos.
En una entrevista con el programa “Es lo que hay”, de FM Plaza 92.1, una de las responsables de y además estudiante de la licenciatura en Ecología, Juliana Kranewitter, describió la importancia de reciclar.
“Nos basamos en las tres ‘erres’, reducir, reciclar y reutilizar. Primero, lo que le pedimos es que reduzcan el consumo, porque por más que nosotros reciclemos todo lo que consumimos, siempre se gasta una energía extra en transformar de nuevo en un recurso lo que ya habíamos tirado”.
La joven explicó que el cambio debe venir desde diversos sujetos y aristas que involucran a la transformación de la conducta humana, como por ejemplo la educación. Pero agregó que “como ciudadanos, todos podemos exigir a los municipios que tengamos una recolección diferenciada”.
Ya son varios los distritos que han iniciado esta política en materia ambiental. Entre otros, San Miguel, donde los ciudadanos ya instruidos en cuanto a las normas de recolección, retiran cierto tipo de residuos y materiales según el día de la semana.
Para el aprovechamiento de los recursos, Kranewitter explicó la importancia discursiva en cuanto a la función de los recuperadores urbanos en el cuidado del ambiente. “Lo más importante es hablarle al cartonero de tu barrio, de tu cuadra, preguntarle qué es lo que necesita y que se lo trate como un trabajador más de la zona. Entonces, en vez de revolver la basura, él recibe sus materiales en buenas condiciones y puede reciclar el 100%”.
Es el caso de Alberto Arenas, un pilarense de 70 años que lleva varios años juntando cartón en la zona de la terminal de colectivos de Pilar. “Me hice muy amigo de la gente y me dan cartón”, comentó el hombre que junta unos 1.500 kilos de cartón por semana. Lo vende a 60 centavos el kilo. Lo mismo hace con el papel blanco, juntando unos 200 kilos que en el mercado se logra vender a un peso por kilo.
Conocedora a nivel macro de la situación ambiental en la región, Kranewitter brindó su panorama actual: “Estamos bastante mal, no quiero ser pesimista. En otros países como en México, hay contenedores, en Perú se avanza con los recicladores urbanos para integrarlos. Acá los municipios cuando quieren hacer algo no los incluyen, entonces les están también sacando su trabajo”.
Políticas ambientales
En Pilar existen pocos lugares preestablecidos en los que una persona pueda llevar sus materiales y residuos para ser reciclados. Esta situación se puede observar muy bien en el mapa de dondereciclo.org.
Sin embargo, hace 10 años que Natural los recibe en su sede de Lagomarsino (ex ruta 8) 2542. “Hay 110 familias, cinco escuelas y ochos empresas que ya tienen naturalizado esto de hacer del reciclado un hábito”, explicó Graciela Capodoglio, integrante de la asociación civil.
“Traen a la sede de su material que termina yendo a una cooperativa de cartoneros, cumpliendo una triple función: baja la contaminación, evita la extracción de recursos y cumple una función social de facilitarle a la gente a que tenga un ingreso económico”.
Capodoglio es además una de las mentoras del Eco Canje realizado hace unas semanas en la plaza de Pilar, donde se clasificaron los deshechos de aquellos que se acercaron.
En ese sentido la ambientalista mencionó dos acciones para que los ciudadanos inviertan en salud ambiental: “Lo primero que tenemos que hacer es consumir menos, abandonar el descartable y volver a la botella retornable. Con eso habría menos residuos. Tenemos también que reclamar a las autoridades que se arme un programa de reciclado en serio”.
Como complemento del factor educacional como efecto multiplicador, en el centro cultural IntegrArte (Estanislao López 344) se dicta un taller de reciclado donde por ejemplo, se elaboran productos con plástico reciclado y envases de tetra pack, entre otros materiales.
Un barrio modelo
Motivados por la preocupación del destino de sus residuos, hace dos años que los vecinos del barrio Los Robles del Monarca pusieron en marcha un programa de separación en origen. Fueron los frentistas quienes se acercaron a Natural, que posee un centro de reciclaje propio desde hace una década, para informarse acerca de los procedimientos y las técnicas en pos de hacer efectivo el proyecto dentro de su comunidad.
De esta manera, fueron capacitándose personas de la sociedad de fomento y del colegio ubicado en el barrio. Para reforzar la medida desde el plano educativo, realizan habitualmente encuentros de debate y de cine. “Les funcionó perfecto. Claro que alguien tiene que estar a la cabeza del proyecto, trabajando en educación y así los programas funcionan. Con el nuestro, dan fe de eso”, señaló Marina Lemos, integrante de Patrimonio Natural.
Para contribuir
En Dondereciclo.org, además de conocer los puntos de reciclado cercanos a tu vivienda, podés firmar un “contrato moral” con el medio ambiente para reciclar y cambiar hábitos de consumo.