Villa Rosa renovó sus muestras de devoción para el Gauchito Gil
por Juan Carlos Rodríguez
jcrodriguez@pilaradiario.com
Todos los 8 de enero, el santuario del Gauchito Gil en la localidad de Villa Rosa recibe a miles de fieles, devotos y promeseros del ídolo pagano. Y este martes no fue la excepción, ya que durante todo el día, desfiló ante el altar del gauchito gente venida de diferentes puntos del interior de la Provincia de Buenos Aires y otras provincias vecinas.
La cita fue, como lo es anualmente, en el predio ubicado en la intersección de Saavedra Lamas y la ruta 25, frente mismo al paso a nivel de la mencionada ruta. Allí, ya desde días anteriores llegaron los devotos del santo pagano, ataviados con sus característicos ropajes de color rojo, para agradecer un pedido concedido o para solicitar o realizar una promesa más.
Desde horas muy tempranas, hombres mujeres y niños, en realidad, familias enteras, llegaron al consagrado y venerado lugar para rendir culto a ese gauchito correntino asesinado en la ciudad de Mercedes, y que después de su muerte comenzó a realizar milagros a miles de personas, que a medida que pasaban los años, sus vidas cambiaban en pos de las creencias y su fe se transformaba en una férrea devoción.
Miles de promerseros del Gauchito Gil llegaban en caravanas en micros, automóviles, en trenes y también a pie, provenientes de lugares del interior de nuestra provincia como La Plata; Las Flores, Merlo, Junín, Mercedes, Longchamps, Luján, Morón,. Bolivar y de las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y La Pampa. Además de las localidades cercanas como Escobar, Campana; Maquinista Savio, San Miguel, Del Viso, etc.
Fe y gratitud
Durante todo el día, la música chamamecera emanaba de un poderoso equipo de audio que animaba a toda la concurrencia llegada a ese predio, erigido debajo de una hermosa arboleda.
En diálogo con El Diario, Roxana, de 33 años y oriunda de Villa Rosa, afirmó: “Hace varios años que vengo a este lugar, siento algo muy especial aquí. A veces vengo con mis dos hijos y en este lugar encontramos plenitud, tranquilidad y sí, creo mucho en el Gauchito Gil, siempre me responde en todas mis solicitudes, y por eso vengo a agradecerle en este día de su aniversario”.
Miguel Roca, entrerriano de 67 años, dijo: “Hace siete años que vengo permanentemente a este santuario, hoy vine con mi hermano y uno de mis hijos. Para mí, el Gauchito Gil es todo. Yo viví muchos años sin trabajo seguro o estable, apenas podía alimentar a mi familia, pero un día pedí por un trabajo seguro, y en menos de un mes me lo concedió”.
“Hoy, a pesar de mi edad, sigo trabajando en el mismo lugar, con un buen sueldo y hasta me compré un auto. ¿Cómo no estar agradecido? Es lo mejor que me pasó en la vida y todos los 8 de enero estoy presente aquí, en este lugar, para rendirle mi agradecimiento”, relató Roca.
Adolfo Fernández, de 76 años, junto a su esposa María Rosales, en silla de ruedas y acompañados de su hija, Mónica de 36, oriundos de Escobar, también son devotos del Gauchito. Con una mirada serena y voz casi entrecortada por la emoción aseveró: “Con mi familia, éste es el sexto años que llegamos a este lugar. En una oportunidad, me regalaron en el colectivo, una estampita del Gauchito Gil, y yo andaba mal en toda mi vida y en mi familia. Mas de pronto, dije, ¿por qué no? Sin dicen que él cumple las promesas que le piden, ¿por qué no a mí? Y hoy estoy aquí, en agradecimiento por todo lo que hizo por mí y mi familia. Tenemos nuestra fe, consagrada en sus favores. Él es nuestro guía en este mundo”.
Mientras la música continuaba y las parejas con sus bailes al son del chamamé, recorrían el gran patio del santuario, otros fieles hacián fila para tener un encuentro con la imagen del santo pagano, y más atrás, los devotos y promeseros esperaban pacientemente la oportunidad de prenderle una vela roja en señal de su presencia en este lugar.
La noche de este 8 de enero ya llegó, la música sigue, la multitud se incrementa y la fe se multiplica por miles de creyentes consagrados al gauchito Gil.
La Frase
“Tenemos nuestra fe, consagrada en sus favores. Él es nuestro guía en éste mundo”. Adolfo Fernández, fiel del Gauchito Gil.
El santuario de Mercedes
Una verdadera multitud en Corrientes
Al menos 700.000 devotos del Gauchito Gil provenientes de todo el país y de Uruguay, Paraguay y Brasil pasaron entre el 1 de enero y hoy por la ciudad correntina de Mercedes para homenajear al “santo del pueblo”, en el lugar donde hace 145 años una partida del ejército puso fin a su vida por negarse a pelear contra sus compatriotas.
Las fuertes tormentas y el calor agobiante que afectaron la zona no impidieron que la multitud expresara su fervor por uno de los “santos populares” más queridos del país, lo que se repitió en centenares de santuarios y oratorios a la vera de gran parte de las rutas argentinas.