Promediando el segundo tiempo y cerca del ingoal de Olivos, al terminar la jugada los dos protagonistas, uno de cada bando, se tomaron a golpes de puño en el piso y enseguida se sumaron sus compañeros. Aunque otros intercedieron para calmar los ánimos y volver al partido. La gran pregunta del millón es ¿ambos equipos compartieron el tercer tiempo?