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Debieron evacuar a unas diez familias por las inundaciones

Son del barrio Río Luján, uno de los más afectados por las lluvias. En el resto del distrito hay calles anegadas por el barro y el agua. Los vecinos, entre el malestar y la creatividad para seguir transitando.
16 de agosto de 2012 - 00:00

Las intensas lluvias que vienen sucediéndose desde hace más de diez días están dejando su huella en distintos barrios del distrito. La situación más complicada la atraviesa el barrio Río Luján donde el Municipio dispuso la evacuación preventiva de unas diez familias del lugar.

Y aunque sin evacuados hasta el momento, son varios los barrios del distrito que también sufren las consecuencias de las tormentas, como calles anegadas por el barro y las inundaciones.

El presente, las quejas de los vecinos y el pronóstico nada alentador que anticipa que las lluvias permanecerán por lo menos hasta el próximo sábado, pusieron en alerta al Municipio.

En una reunión organizada de urgencia en el palacio comunal el último martes por la noche, el intendente habría dado la orden urgente a los delegados de apurar los trabajos que fueran necesarios para paliar las situaciones más complejas.

 

Evacuados

 

Entre 25 y 30 personas debieron abandonar sus hogares el día de ayer ante el peligro inminente de que el agua llegue al interior de sus viviendas del barrio Río Luján. 

Todos ellos, en su mayoría mujeres con chicos, fueron trasladados por personal de la dirección de Defensa Civil a un templo evangélico del mismo barrio.

En diálogo con El Diario, Rubén Romero, director de Defensa Civil anticipó que “el intendente nos pidió que nos adelantáramos antes que llegue la noche porque es una zona complicada para entrar”.

Así, si bien aclaró que el agua aún no afectó a las viviendas “está cada vez más cerca y hay muchos chicos”.

Según el funcionario, el barrio se vio afectado por el desborde del Río Luján ocasionado por el anegamiento y de los distintos arroyos del distrito con desembocadura al río.

Tal es el caso del arroyo Carabassa del barrio San Jorge y lo mismo sucede con el arroyo Burgueño, a la altura del barrio La Esperanza, sobre la ruta 25.

“Ahí hay un asentamiento  y eso provoca un anegamiento del arroyo”, indicó Romero para agregar que “el puente que cruza el arroyito Carabassa está todo taponado, estamos trabajando para limpiarlo”.

Similar situación se registró en el arroyo Pinazo que atraviesa el barrio Los Tilos. Aunque en este caso, “estaba casi desbordado pero ahora (por ayer) que pararon un poco las lluvias, está bajando y eso es un alivio”.

Aunque no se prevén más evacuaciones en el corto plazo, desde el municipio se está entregando agua potable en distintos barrios donde los vecinos no pueden salir con facilidad de sus viviendas.

 

Quejas

El barro y las calles inundadas, que en algunos casos ya son intransitables, obligan a los vecinos en muchos casos a usar su creatividad para transitar.

Tal fue el caso de los habitantes del barrio La Alborada, en la esquina de Las Madreselvas y Las Casuarinas que debieron colocar pedazos de ladrillo para poder atravesar el camino, invento que fue bautizado como «Los puentes colgantes de La Alborada». 

Según los vecinos, la situación generada por la lluvia empeora por la circulación casi permanente de camiones provenientes de una obra en construcción situada a pocos metros del lugar. 

Las quejas se multiplicaron por las redes sociales y varios lectores retrataron con cámaras fotográficas la situación de su barrio. Ese fue el caso de Silvana Gómez del barrio San Carlos y El Jagüel, que apuntó sus críticas a la dirección de Obras Públicas manifestó “la falta de obras prometidas de desagüe por parte del concesionario del peaje, nos hacen la vida imposible de sobrellevar. No pueden entrar ambulancias, no podemos salir a trabajar, se nos rompen nuestros vehículos y no tenemos ninguna respuesta”.

En tanto que Mariela Garbesi afirmó que en su casa, ubicada a dos cuadras del obrador municipal “para cruzar para el centro en la ruta, a 30 metros del obrador es una laguna imposible de cruzar. En mi cuadra hay un pozo y dos caños rotos que ocasionan muchos inconvenientes”.

Mientras que José Ramírez de Manuel Alberti, contó que “vivo en Salta y Misiones de El Barrio El Rocío y es imposible vivir así, ya no me queda nadie con quién hablar, ir a trabajar es un caos”.

La calle Lauría, en las inmediaciones de la estación de trenes de Pilar también fue otra de las zonas complicadas reportadas por los lectores.

La Loma, William Morris, Villa del Carmen y Falcón de Del Viso, varios puntos de la localidad de Villa Astolfi, los barrios Villa Verde y Peruzzotti de Pilar, así como Toro de Presidente Derqui, también están entre los principales focos de quejas por parte de los vecinos.

“En Las Lilas (Presidente Derqui)… un desastre… parece Venecia”, describió Flavia Castro. “Los patrulleros y las ambulancias no pueden entrar ni salir y los chicos no pueden ir al cole”, sumó Víctor Hugo Castro del barrio Santa Teresa de Luis Lagomarsino.

Más grave fue la situación apuntada por Nazareno Figueroa del barrio Los Tilos: “yo vivo a una cuadra del arroyito, hoy a la mañana cuando salí para el laburo estaba rebalsado y el agua estaba llegando a los vecinos”.

“En el barrio Toro (intersección de de las Calle Suecia y Rio I, Puerto Rico y Rio I) el agua llega de vereda a vereda”, agregó Mariano Luna. “En Pinazo terrible el barrial que hay. Anoche una ambulancia para un vecino se tuvo que quedar a media cuadra por el barro”, indicó Leonor Rivera.

 

Nadie se salva

La situación generada por la cantidad de agua caída no escapa a los barrios cerrados, la copiosa lluvia inundó varias cuadras del barrio El Portal de Pilar, ubicado sobre la calle Champagnat.

 

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