Un taller que descubre los secretos de la fabricación artesanal
Difícil es conocer todo el proceso productivo de los objetos que nos rodean y que utilizamos diariamente. Vestirse con una prenda nueva y desconocer bajo qué condiciones fue hecha, es moneda corriente cuando no nos anticipamos a los cuidados que deberán tener, especialmente, los zapatos y las prendas textiles.
En el centro de Pilar se encuentra un espacio donde las personas pueden adquirir un nuevo conocimiento para embarcarse en un emprendimiento para una rápida salida laboral, pero también se trata de un lugar donde mucha gente asiste para enriquecerse de un conocimiento nuevo acerca del diseño textil.
Copilar es todo eso. Recientemente inaugurado, es un centro de oficios ubicado en Víctor Vergani 455, preparado con todo el equipamiento necesario para que cualquier interesado pueda, en un tiempo corto, conocer todo el proceso productivo de una serie de productos. Vestir un sombrero, una cartera y hasta un par de zapatos realizado con sus propias manos, el anhelo que con Copilar ahora muchos pueden realizar.
Detrás de este novedoso emprendimiento se encuentra Mariana Giudicelli. Ingeniera electrónica con maestría en educación, ha trabajado en el ámbito de la educación y el empresarial, trabajando con materiales sofisticados como lo son las telas técnicas. A partir de sus conocimientos y de haber mamado el arte de chica, ha pensado en disponer de un centro donde poder transmitirlo para que la gente lo aproveche de diversas maneras.
Llegada desde Machu Pichu, Perú, en su moto, acaba de inaugurar Copilar, un lugar donde comparte sus conocimientos para ser aplicados sobre materias primas accesibles.
“Está pensado para quienes quieren una salida laboral pero también para los que quieren tener un momento de autorrealización. Es un trabajo psicomotriz y terapéutico”, señaló.
Para ellas
Los distintos cursos que se brindan en el centro de Pilar están destinados, en un principio, a mujeres emprendedoras. Así, se dividen en talleres de diseño y confección artesanal de zapatos, de carteras y la manipulación del fieltro para realizar telas de lana, flores, carteras, bijuterie, chalinas y sombreros, entre otros. Cursos que no pasan los 10 encuentros.
En el taller también se transmiten las experiencias que ha recolectado la mujer en el trabajo sobre los distintos materiales textiles: “Se enseña no solo el diseño sino también la terminación de la fabricación. Es un todo integral”, relató sobre los detalles de la producción de calzados.
Próximamente también se comenzará con el dictado de serigrafía, tanto artesanal como semi industrial.
Integración
De todos los productos se enseña el completo proceso productivo, que también incluye el armado, pensando en la funcionalidad de los productos. “Se les brinda todas las herramientas”, aclaró Mariana Giudicelli. De esta forma, en el taller pasan todas las fases de un producto, comenzando por el diseño.
“No hace falta solo una buena idea, sino que también me puedo focalizar en lo que es la creatividad”, comentó la mujer sobre la idea germen de un buen producto y señaló: “Aquí se les da un empujón”.
Mariana viaja diariamente desde Capital Federal para dar las clases. “Elegí Pilar porque acá no me agobia el cemento. Hay una ciudad constituida y tengo un ambiente bastante verde, necesario para cualquier artista”, fue la reflexión de la mujer sobre la elección de Pilar como ciudad para abrir su taller Copilar.
Copilar
Víctor Vergani 455.
Sitio web: www.coppilar.com.ar
Perfil
Hacedora de soluciones
Mariana Giudicelli ha encontrado varias dificultades dentro de su desarrollo como profesional. Fueron esos obstáculos los que la llevaron a encontrar y hasta a fabricar las soluciones. Dama de las motos, a partir de la incertidumbre de no contar con prendas aptas en el mercado nacional, y tras haber tenido que viajar para conseguirlas, se propuso fabricarlas en el país. “Acá no encontraba ropa para andar en moto y para tenerla, debía viajar al exterior”, contó a El Diario sobre el emprendimiento de indumentaria tecnológica Ivonne. Durante este último tiempo, la importación de la materia prima, llámese textiles técnicos como pegamentos especiales, ha llevado a reducir la producción dejando algunas máquinas libres para la utilización para la confección de otros productos. De esta problemática nació Copilar.