Sergio Schoklender, un habitué de Pilar
La titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, ratificó ayer las acusaciones por supuestas “amenazas e intimidación” contra el ex apoderado de su Fundación, Sergio Schoklender, ante el juez federal Ariel Lijo, quien ordenó medidas de prueba para determinar los llamados recibidos por los teléfonos de la Fundación y citó testigos aportados por la denunciante.
Bonafini se entrevistó por diez minutos con el magistrado, dio una declaración ratificando la denuncia presentada y agregó los nombres de testigos que habrían visto a Schoklender en inmediaciones de la Fundación Madres de Plaza de Mayo tras ser excarcelado, quienes ya fueron citados para la próxima semana, informaron a Télam fuentes judiciales.
Paralelamente, el magistrado ordenó medidas de prueba sobre los teléfonos de la Fundación, donde según denunció Bonafini, ella recibió llamados intimidantes provenientes de Schoklender despúes de las 18.
Poco antes de la llegada de Bonafini a los tribunales, el imputado en la causa por millonaria defraudación con fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales se presentó en el juzgado para aportar un escrito donde negó las acusaciones, dijo haber estado en Pilar el día en que según la denuncia fue visto en un bar cercano a la Fundación, y aportó su número de teléfono móvil para que sea investigado.
Ayer, Schoklender estuvo en esta ciudad. Pasado el mediodía, un periodista de El Diario lo fotografió en la esquina de Pedro Lagrave y Chacabuco, en el centro de la ciudad.