A diferencia de lo que puede ocurrir con los servicios comunales, viajar a bordo de la línea 57 suele insumir no menos de una hora, además del tiempo de espera y el valor de los pasajes. En este sentido, a través de una consulta de El Diario los usuarios apuntaron contra el servicio catalogado como “diferencial”, señalando que sus características ya no guardan mayores diferencias con el viaje común.
Los pasajeros critican el servicio diferencial de la línea 57
El boleto entre Pilar y Plaza Italia a bordo del Pilar Express, como se conoce al servicio diferencial del 57, cuesta $8,25. A su vez, debe tener una frecuencia de 20 minutos, pero los pasajeros afirman que ese lapso suele dilatarse más de la cuenta.
“Tardan y tardan en pasar, y encima los coches blancos siguen cobrando como diferencial –indicó Adriana Lechmann-. Yo tenía entendido que por el tema de los subsidios no podían cobrar más la tarifa diferencial, pero nada se controla: ni la frecuencia, ni el estado de las unidades, estamos a la buena de Dios”.
Por su parte, Jorge Darget afirmó que el diferencial “diferencia la dignidad de un camión cargado de animales. En el caso del 57, viajamos muchas veces parados como ganado, pagando uno de los boletos más caros de la provincia. Encima –agregó- están en mal estado, y los pintan por fuera, pero por dentro son una lotería, si te toca la decencia o la mugre”. Además, señaló que al que transita por ruta 8 “da lástima verlo llegar a la terminal descascarándose todo”.
Asimismo, la pasajera Elizabeth Quintana señaló que “tarda muchísimo en pasar y el diferencial viene tan lleno que aunque pagás un boleto más caro viajás parado la mayoría de las veces. Un desastre de línea, trato de no tomarla pero a veces se hace inevitable”.
Otro usuario, Augusto Fernández, comentó que “hay una cuestión extraña en los servicios del 57 por Panamericana. El que cobran como diferencial ya no funciona como tal -si bien tiene pocas paradas, lleva gente viajando de pie- pero lo cobran como diferencial. Mientras, da la sensación de que el servicio Rápido es una especie de subservicio: coches deplorables, frecuencia malísima y sin controles. Como si lo hubieran ‘vaciado’ adrede”. Y agregó: “De hecho, más de una vez se ha visto a los coches del servicio Rápido realizando el recorrido del diferencial”.
La nota completa, este sábado en El Diario Regional.