Las persistentes lluvias que cayeron en la última semana volvieron a desnudar las falencias que sufre el distrito en materia de desagües pluviales. Si bien el pico máximo ocurrió el domingo –con inundaciones en varias zonas-, en la noche de ayer el agua también provocó complicaciones. En este sentido, el director de Defensa Civil, Rubén Romero, fue franco al reconocer que en Pilar “estamos atrasados más de 40 años”.
Inundaciones: para Defensa Civil, “Pilar está atrasado más de 40 años”
El funcionario indicó que este martes “llovió bastante, tuvimos 45 milímetros de agua caídos en Pilar, pero no fue como el domingo, que cayó mucha agua de golpe. En este caso fue más lento”. Además, señaló que en esta oportunidad “hubo problemas en el barrio nuevo que está al fondo de San Alejo –inaugurado el año pasado, con viviendas sociales-, donde un transformador explotó. También cayeron cables de media tensión en Los Cachorros, dejando algunas zonas sin luz”.
Cabe recordar que el domingo cayeron incluso menos milímetros de agua (se difundió que fueron 30), pero con una intensidad que desbordó el sistema de zanjas y caños. Así, la tormenta dejó una gran cantidad de calles anegadas en todo el distrito, y cientos de casas debieron sufrir la entrada del agua. En ese caso, las zonas más complicadas fueron los barrios Agustoni y La Lomita de Pilar, donde las familias que estaban en condiciones de ser evacuadas se negaron a abandonar sus viviendas por temor a los robos.
La causa más frecuente de inundaciones –salvo en aquellos barrios cercanos al río Luján- es el colapso de los desagües, ya sea porque se desbordó su capacidad o por la cantidad de desechos que se amontonan en ellos, producto de los residuos urbanos.
Realidad
Ante esta situación, Romero expresó que “la realidad de Pilar es que venimos atrasados más de 40 años (sic). En el distrito hay más viviendas, hay más calles, barrios cerrados, y en algunas zonas el agua ya no se absorbe tanto”.
El titular de Defensa Civil señaló que “el mayor problema es el de las zanjas, por la mugre, las bolsas de residuos y el pasto que se acumulan. Esto es responsabilidad del Estado y de los vecinos, es en general”. Por esto, Romero indicó que “un caño de desagüe de 60 centímetros de diámetro, en realidad queda como uno de 40 o 20, por la mugre, tierra o arena que se acumula, quedándole una boca mucho más pequeña”.
A su vez, afirmó que “el intendente (Humberto Zúccaro) le va a dar un tirón de orejas a todos los delegados, porque falta limpieza de los caños y las zanjas”.
Bronca en Villa Morra
Con el objetivo de hacer oír sus reclamos y definir acciones a seguir ante el Municipio, vecinos del barrio Villa Morra II se reunirán mañana en la esquina de Luis Piedrabuena y Piedras. Además, trascendió que del encuentro, pautado para las 19, formará parte el concejal oficialista Fabio Gómez.
“Se repartieron carteles en la zona afectada, se habló con los vecinos y hasta se los invitó a los que no se inundan”, expresó a El Diario Andrea Rey, vecina del barrio y una de las impulsoras de la reunión.
La mujer agregó que “se trató de hablar con toda la gente. La zona en que vivimos está castigada por las inundaciones, pero tampoco algunos tienen gas o agua corriente”.
Andrea comentó que “nos reuniremos con Fabio Gómez, una persona sumamente amable. Vino el domingo, con la gente enajenada, y luego volvió pasando por las casas. Quedamos con él en hacer la reunión, para ver qué es lo que se puede hacer para plantearle a la Municipalidad. No es contra nadie, lo único que queremos es vivir un poco mejor”.
La vecina vive sobre la calle Olavarría, “una de las que más se inunda, incluso algunos tuvieron que reformar sus casas por la cuestión del agua”. Además, señaló que luego del último diluvio “han venido a trabajar, trajeron las máquinas y limpiaron las zanjas el lunes. El agua subió a una velocidad terrible, no se podía creer”.
Y agregó: “Una vez que paró de llover, no sé quién de los vecinos llamó a gente de la Municipalidad, quienes vinieron con los tractores para destapar un sumidero que estaba anegado porque se habían robado una rejilla, eso impidió que el agua pudiera escurrir”.
Sobre esto, afirmó que “los tubos están tapados, son obras que se tendrían que haber hecho hace mucho tiempo, es una tarea bastante complicada. Además, habría que hacer una campaña para que la gente no tire más basura a la calle, poner contenedores o algo. Además, no hay cestos de basura y los perros rompen las bolsas”.
La nota completa, este jueves en El Diario Regional.