Clausuraron la granja que provocaba invasión de moscas
Miles de moscas, fotografiadas por los vecinos.
El reclamo de los vecinos de la ruta 28 finalmente fue escuchado y en la tarde de ayer, la Provincia clausuró la granja de aves Plumas Blancas, establecimiento al cual los habitantes de la zona culpan por la invasión de moscas.
Según informaron desde la provincia, la clausura se efectuó en el marco de la Ley 11.723, artículo 69 bis, que implica riesgo ambiental para el medio ambiente y la salud de la población.
Lo que los inspectores de la Dirección Provincial de Controladores Ambientales del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) encontraron fue que la granja no cuenta con estudio de impacto ambiental.
A su vez desde la misma cartera que encabeza el derquino José Molina señalaron que “no realizan un adecuado tratamiento de los residuos especiales; no tiene controles de fumigación ni de ningún tipo de roedores y moscas”.
A su vez explicaron que “no cuentan con habilitación municipal. Justamente el gobierno local salió ayer a explicar que en 2007 se le había caído el uso conforme de suelo y por ende la habilitación. Actualmente Plumas Blancas estaba tramitando su habilitación en un juzgado de San Isidro.
La clausura efectuada ayer es “preventiva total”, es decir que no pueden ingresar al establecimiento animales nuevos y que los responsables del lugar “tienen 5 días para presentar un informe de gestión ambiental con todas las mejoras que tienen que hacer”.
Hace diez días, un grupo de vecinos volvió a reclamar por la invasión de moscas que sufren a raíz, señalan, del funcionamiento del establecimiento avícola. Sin embargo, el problema no es nuevo, ya que se arrastra desde hace diez años. La empresa venía sorteando todo tipo de medida en su contra y seguía produciendo en el lugar.
Ayer, horas antes de la clausura, el Municipio aseguró que Plumas Blancas estaba clausurada desde el año 2007 por no cumplir con las normas de sanidad adecuadas. Así lo aseguró el director de Zoonosis, Claudio García. El funcionario comunal reclamó la falta de apoyo de entes de control, provinciales y nacionales, como el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense y Senasa.
“No es un comercio común en el que el Municipio puede decretar la clausura por sí solo”, explicó García, que agregó: “hay animales vivos y para el cierre total necesitamos contar con el apoyo de estos organismos”.
El miércoles el OPDS emitió un comunicado a fin de despegarse de las críticas, asegurando que al visitar la granja, ubicada en el kilómetro 5 de la ruta 28, se les impidió a los inspectores el acceso a la empresae.