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Una escuela donde se abordan temas sexuales sin ningún tabú

En la Técnica 2 de Derqui se impulsan charlas sobre educación sexual. Buscan evitar que sigan creciendo los embarazos no deseados y las enfermedades. Aún hay mucho desconocimiento. 
15 de diciembre de 2012 - 00:00

 

por Alejandro Benedetti

 

La “cuestión sexual” entre los adolescentes muchas veces nada tiene que ver con la declamada “liberación sexual” en la que todos, muy supuestamente, ya saben todo. Eso se subraya en grandes bolsones del conurbano bonaerense. En lo que hace al Partido del Pilar, la localidad con mayor número de las denominadas niñas-madre, está en Presidente Derqui. Y tanto las autoridades sanitarias como los docentes no son indiferentes al creciente número de nenas y primeras adolescentes de entre 11 y 16 años que sufren embarazos no deseados.

La ignorancia aún campea entre los más jóvenes, y por eso la Escuela de Educación Técnica Nº 2 de Derqui brindó a todos sus alumnos del 4º año una extensa -e intensa- charla de Educación Integral Sexual. Los responsables fueron la docente Beatriz Fariñas y profesionales de la salud de la sala de Derqui-Centro.

Los temas fueron varios, y a ellos se les agregaron las inquietudes de los estudiantes. Algo que para la profesora Fariñas fue determinante en sus estadísticas: “Se cree que hay plena conciencia entre los adolescentes de lo que significa un profiláctico, un período de ovulación y otros aspectos que deberían significar una sexualidad gratificante y responsable, pero la realidad apunta a mitos callejeros o de sus mismas viviendas”, lamentó la docente.

La educadora hizo hincapié en la importancia de evitar ser una niña madre, explicando los varios métodos anticonceptivos. “Aún se cree que quien solo debe cuidarse es el joven, pero las chicas también tienen, gratuitamente, varios métodos anticonceptivos, y gran parte los desconocía”, agregó Fariñas.

No faltaron las implicancias psicológicas para esos embarazos. Comprenden la falta de afectos en su propia casa y la búsqueda afuera, o la extrema necesidad de tener algo propio luego de tantas carencias afectivas y económicas. “Uno pensaría que esto solo sucede en las clases bajas, pero no es así porque las estadísticas son muy parejas con las clases media y alta”, subrayó la educadora sexual derribando mitos.

Otro punto imprescindible fue la violencia de género y el círculo vicioso de agresión del hombre a la mujer: el silencio temeroso de ella y sus hijos, un período de arrepentimiento del agresor, las promesas de no golpearla nunca más, una etapa de casi luna de miel, y el retorno abrupto de la agresión física.

“Si las madres golpeadas no se animan a denunciarlo, al menos que lo denuncien las hijas, que tomen conciencia de que tarde o temprano puede morir rociada con alcohol porque la violencia siempre se incrementa”, determinó la profesora.

Después se abordó el HIV/SIDA que, si bien ya está considerada como una enfermedad crónica (con largos períodos de tratamiento), todavía persisten algunos mitos sobre el modo de contagio, y la discriminación de los infectados.

Luego llegó el turno de la homosexualidad. “Hay una fuerte discriminación hacia la homosexualidad, y más hacia la masculina que la femenina, pero creo que los jóvenes interpretaron la importancia del respeto a las decisiones ajenas, sobre todo cuando otra persona decide qué hacer con su propio cuerpo”, recordó Beatriz Fariñas en relación a la jerga callejera o barrial que mantiene esas diferencias conjugadas con burlas o humillaciones hacia los que eligieron otro tipo de sexualidad.

 

 

80%

de los estudiantes se manifestó en contra del aborto. El mismo porcentaje está a favor en casos de ataques sexuales.

 

 

 

 

Otro debate  
Aborto: chicos a favor, chicos en contra

Por último se abordó “un tema muy espinoso”, como la ley de aborto espontáneo. “Un 80 por ciento de los jóvenes estuvo en desacuerdo -detalló Fariñas- y estimo que en ellos pesan dos factores: primero la religión, y luego los afectos”. Efectivamente, la Iglesia Católica siempre se pronunció, y se pronuncia, en contra de cualquier tipo de aborto. Estadísticas marcan que el 80 por ciento de nuestra población practica esa religión, “y con la fe se puede hacer muy poco o nada”.

En cuanto al aspecto afectivo los adolescentes de la EET Nº 2, apelaron a las clásicas figuras del bebé sano y feliz entre sus brazos, y a poder canalizar fuertes sentimientos hacia ellos.

Pero, a su vez, la docente registró el mismo porcentaje que estuvo a favor del aborto cuando se trata de violaciones o sometimientos involuntarios de cualquier mujer, inclusive cuando son atacadas sexualmente por sus exmaridos.

El punto más álgido para los alumnos -de ambos sexos- que apoyaron el aborto habría sido con los varios casos de chicas, jóvenes, o mujeres con desórdenes psiquiátricos. “La verdad es que fue una charla de ida y vuelta, donde ellos aprendieron o terminaron con mitos y yo sumé a favor de una sexualidad grata y no que luego se transforme en un calvario”, reflexionó finalmente Beatriz Fariñas.  

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