Amores perros: las mascotas ganan espacio y un lugar en el presupuesto
por Celeste Lafourcade c.lafourcade@pilaradiario.com
La soledad, las carencias o la necesidad de conectarse con un amor incondicional en tiempos donde eso no abunda, los fueron corriendo de su histórico rol. Elevándolos quizás. Lo concreto es que de mejor amigo del hombre, los perros se convirtieron en integrantes de la familia.
Atento al cambio o impulsor del mismo, el marketing puso manos a la obra diseñando, de a poco pero sin pausa, una industria en torno a las mascotas que si tiene techo, en la Argentina todavía está muy lejano.
Colecciones de ropa, baños con masajes, juguetes, bares “pet friendly” donde los perros tienen lugar en la mesa y razas de moda, invaden el mercado. Pilar, siempre abierto al abrazo de nuevas tendencias no se queda atrás y sale a la cancha con excentricidades como hoteles y spa perrunos. Entre necesidades y confort ¿Cuánto sale mantener una mascota?
Amores perros
“El perro ha ingresado al entorno familiar, no es que se humanizó, se familiarizó, es un integrante más y como tal se le conceden ciertos lujos que antes no se pensaban pero que hacen al cariño por esa mascota”, afirma María José Cúpolo propietaria de las veterinarias Sigma de los shoppings Paseo Pilar y Champagnat.
Con 15 años de experiencia en el rubro descarta que la necesidad de darle confort a los animales responda a una moda: “es una tendencia”, asegura.
La afirmación se refleja al ingresar a cualquier veterinaria de la zona, donde al menos a simple vista los servicios médicos parecen haber pasado a un segundo plano frente a la venta de correas, collares, colchonetas y accesorios en general, y al servicio de bañado y secado.
Para Cúpolo, la industria generada en torno a las mascotas es una consecuencia del cambio en el vínculo entre los animales y sus dueños. “La gente convive con el perro de una manera más cercana por eso hay cosas que se vuelven necesarias, como el tema de bañarlos”, analizó.
En cuanto al dinero necesario para mantener a un animal, entre alimentos y cuidados higiénicos un perro mediano puede llevarnos entre 200 y 300 pesos por mes. En tanto que en un perro pequeño el costo se reduce a 150.
Claro que el cálculo no tiene en cuenta las pipetas para prevenir pulgas, la ropa, el paseo y cualquier accesorio que pueda agregarse. En ese caso, el número puede triplicarse. Y si el perro pasa sus días en un pensionado, la suma puede superar holgadamente los 2.000 pesos.
Cama adentro
La lamparita se encendió hace tiempo a raíz de varios amigos que al momento de tomarse vacaciones no dudaban en pedirle al veterinario del grupo que les cuide los perros. Así fue como Silvia Pinard fundó junto a su marido el hotel para animales Mascotas Club Pilar.
“Tenemos perros que vienen por un día, por algún motivo puntual y otros que viven con nosotros permanentemente, los dueños pagan su estadía y los vienen a visitar”, afirma la propietaria del lugar que hoy alberga entre 25 y 30 perros a diario.
Según Pinard, “los perros en este lugar vuelven a su esencia”. Separados por grupos, los animales corren, juegan, se sociabilizan y pasan la noche bajo techo en sus caniles.
La estadía, con comida incluida, tiene un costo de 75 pesos, precio que por diferentes motivos cada vez más dueños están dispuestos a pagar.
Tal como contó la responsable del lugar, entre sus clientes “hay gente que trabaja en el Parque Industrial y nos deja el perro durante el día, también están los que quizás tienen la casa en obra y necesitan dejarnos el perro por un tiempo, los que se mudan y sobre todo, los que se van de vacaciones”.
Spa y relax
Como una vuelta de tuerca a los pensionados caninos irrumpieron los spa para perros con instalaciones que más de un hotel familiar envidiaría.
Javier Escoda y Marisa Huber empezaron a fantasear con la posibilidad hace siete años, cuando decidieron instalarse en La Lonja. Allí fundaron Pet Ville donde los perros duermen en “dormis” o en bungalows, tienen salas de juego, participan de fiestas temáticas –la más reciente fue la de Halloween, con disfraces incluidos- y tienen hasta una pileta a su disposición diseñada especialmente para que puedan sumergirse sin peligros.
Además de las bondades referidas al confort, “tenemos perros que no saben lo que es otro perro, acá conocen que hay otra vida además de su dueño”, explica Escoda para agregar que el lugar cuenta con un staff de perros propios que cumplen la función de integrar y sociabilizar a los recién llegados más huraños. El precio por noche en Pet Ville es de 120 pesos sin comida.
En cuanto a los motivos que llevan a una persona buscar ese trato para su mascota, el hombre señala que “en muchos casos hay un tema de soledad pero también es la incondicionalidad, escucho muchos dueños que vienen y me dicen ‘cuando llego a casa es el único que me mueve la cola’”. Y agregó, con humor y algo de estupor: “he llegado a escuchar a un hombre decir delante de sus hijos ‘ya saben que quiero más al perro que a ellos’”.
De todos modos, el propietario del lugar aclara que más allá de las comodidades, el perro hace vida de perro. “Hoy el perro integra la familia y está bueno que sean bien tratados pero tiene que ocupar el lugar de un perro”, recomienda. En este sentido, asegura que “cuando el perro come en la mesa, duerme en la misma cama, puede terminar haciéndose el dueño de la casa y eso termina con problemas de conducta del animal”. “El perro –remarca- necesita un liderazgo”.
380
pesos por mes cuesta mantener un perro grande. Extras: juguetes $60, pensionado $75 por día, indumentaria $80. Spa: $120 por día.
Día de la raza
De todas las elecciones que rodean a la tenencia de un perro es la que más está influida por la moda. Tanto que por algunas puede llegar a pagarse hasta 2 mil dólares por un cachorrito. En la actualidad, el ranking de razas lo encabeza el border collie –animal caracterizado por su inteligencia- y el bull dog francés.
En tanto que razas más “ochentonas” como el ovejero alemán están destinadas a fanáticos que les son tan fieles como a la marca de un auto. A tal punto llega el fanatismo en algunos casos que en varias ciudades se organizan encuentros de razas una vez al mes. En retirada están los rotwiller y los dóberman, por su mala fama.
Cuatro patas, primer plano
La industria gráfica también sucumbió ante los encantos (económicos) del mundo animal. Hoy varias publicaciones conviven en el país con sello nacional. Desde las más faranduleras donde los famosos y sus mascotas son los protagonistas hasta las especializadas en razas. “Oh my dog”, Mundo Masota y Gruñi2 son algunas de las publicaciones.
Aunque incipiente, su consumo comienza a perfilarse como algo prometedor en Pilar. Según Omar, del kiosco Bianea, la venta alcanza los “seis o siete ejemplares por mes”. Los precios, rondan los 30 pesos.
Sabrina Saad, diseñadora de ropa para perros
“El mercado pet viene creciendo a pasos agigantados”
Sabrina Saad es diseñadora de indumentaria. Hace cuatro años, una necesidad personal y los conocimientos se cruzaron para darle las primeras puntadas a la línea de indumentaria para perros “Reyes y Reinas” con la que empezó como un hobbie y hoy es su principal actividad.
“Me compré un caniche y cuando salí a comprarle ropa me di cuenta que era todo feo, hecho con retacería, así que le hice varias prendas a él y todo el mundo me preguntaba dónde las había comprado”, contó a El Diario para agregar que “al año siguiente decidí hacer mi propia línea”.
Como sucede en las grandes marcas de ropa “humana”, “tenemos un tema conceptual que este verano es neón, hacemos fotos de campaña, desfiles y cambiamos la web por temporada”, explica la diseñadora.
Entre su colección pueden verse desde pilotos para la lluvia hasta ponchos con telas norteñas, vestidos, bombachas y hasta bijouterie para los collares como dijes de strass.
“La idea es que tu animal tenga la misma onda que vos, si a vos te gusta el animal print, que él también lo pueda tener”, afirma y añade que “el mercado pet en el mundo viene creciendo a pasos agigantados”.
Y buscándole una explicación, asegura que “hoy con tanta computadora y tanto individualismo el perro es quien nos conecta con la inocencia, el amor eterno y la incondicionalidad”.
Haciendo juego. Uno de los modelos de Reyes y Reinas.