ver más

Una familia clase media gastaría en colegio $10.000 por hijo

El cálculo se corresponde con escuelas de jornada simple y subvención del Estado. No hay vacantes, las listas de espera se multiplican y los padres buscan inscribirlos hasta con dos años de anticipación.
25 de noviembre de 2012 - 00:00

 

por Celeste Lafourcade

 

Entre las decisiones cruciales a las que se enfrenta una familia a lo largo de su trayectoria, la de la elección del colegio al que acudirán los hijos es una de las más controvertidas. Nivel académico, formación humana y costos son algunas de las variables que entran en juego y el delicado equilibrio entre las tres determina la búsqueda que no siempre encuentra en la oferta la respuesta esperada.

 En Pilar, escasean las vacantes en colegios “clase media”. Y al mismo tiempo, los precios siguen en aumento. Hoy la cuota promedio de un colegio privado con jornada simple ronda los 700 pesos mensuales y de acuerdo a los aumentos previstos, la cifra ascenderá en promedio a 850 en 2013.

Sin embargo, la demanda no cae. Las inscripciones, en muchos casos, cierran antes de las vacaciones de invierno y se forman listas de espera de hasta 70 chicos.

“La matrícula en Pilar es muy abultada incluso hay niveles donde hay más alumnos que en la gestión pública”, afirmó el inspector Alfredo Nizoli, referente distrital de la Dirección provincial de Educación de Gestión Privada.

En este sentido, aseguró que en los niveles inicial y primario son más los chicos en Pilar que asisten a colegios privados, en tanto que la diferencia se revierte en el secundario donde hay alrededor de 10.000 alumnos menos que en la gestión pública.

Cabe recordar que de acuerdo con el último relevamiento publicado por El Diario, en 2011 ascendían a 38.315 los chicos que cursan sus estudios en escuelas pagas.

En la búsqueda de explicaciones, recordó la normativa que indica que “los hijos de docentes y hermanos de alumnos tienen prioridad en las vacantes”. A esto se le suma la nueva disposición que impide en el nivel secundario no renovarle la inscripción a chicos repitentes.

A su vez, como explicaron de la oficina regional de la DIPREGEP, a diferencia de lo que sucede en las escuelas de gestión públicas que están obligadas a inscribir a los alumnos que lo demanden, en el sector privado el cupo “lo determina la institución de acuerdo a sus dimensiones, a su ideal y a su propia idiosincrasia”.

 

Subvención

De acuerdo con los datos proporcionados por la jefe regional de DIPREGEP, Marcela Cordero, en el nivel inicial Pilar cuenta con 32 colegios privados, 60 del nivel primario y 48 secundarios.

“La matrícula crece mucho todos los años, hay mucha gente que se esfuerza por mandar a sus hijos a colegios privados”, manifestó Cordero y agregó que -al contar con cuotas más accesibles-, “las escuelas subvencionadas son las que no tienen más vacantes”.

Por su parte, Nizoli aclaró que “por año se abren uno o dos servicios de gestión privada pero no llegan a cubrir la demanda”.

Así, si bien las aperturas de nuevas instituciones se producen en la zona “todo colegio que abre lo hace sin subvención” y si bien, como apuntó el referente distrital los aranceles suelen no ser tan elevados debido a que el colegio debe contar con un cupo mínimo para poder abrir, “no tienen los precios de los colegios subvencionados”, indicó la inspectora.

Precisamente por dificultades económicas, no es menor la cifra de chicos que durante el ciclo lectivo migran desde colegios privados a públicos. Sin embargo desde DIPREGEP aclararon que “en esos casos lo que se trata de hacer es garantizar la escolaridad” de modo tal que en muchos casos se llegan a arreglos particulares entre la institución y los padres al menos hasta que finalice el presente ciclo lectivo.

 

30%

Es el tope de los aumentos para las cuotas de colegios privados autorizado para 2013. tal como se anunció, en la Provincia de Buenos Aires las subas rondarán entre el 15 y el 30% de acuerdo al grado de subvención estatal.

 

 

Consecuencias
El impacto de las cuotas escolares en la economía familiar

Suprimir lujos y recortar gustos si es necesario, todo es válido en pos de la educación de los hijos y entendiéndola como una inversión, cada vez más familias están dispuestas a realizar sacrificios para garantizar el acceso a la educación de los chicos.

Un relevamiento realizado por El Diario reflejó que en los colegios subvencionados con jornada simple y actividades extraprogramáticas (buena parte de ellos son religiosos) las cuotas oscilan entre 300 y 700 pesos mensuales en el nivel inicial, entre 300 y 1.100 en nivel primario y entre 500 y 1.300 pesos en el nivel secundario. Y los aumentos para el año próximo oscilan entre el 15 y el 30%.

En promedio, una familia que hoy gasta 700 pesos mensuales de cuota en un colegio jornada simple gastará unos 850 el año próximo, sumado a la matrícula cuyo monto suele ser similar al de una cuota, más un arancel extra que suele cobrarse para mantenimiento y/o materiales. El cálculo refleja que para el 2013 una familia de clase media invertirá 10.200 pesos en la educación de cada uno de sus hijos.

La cifra se abulta más si se trata de colegios doble jornada, incluso los que funcionan en el centro de Pilar. A modo de ejemplo, un chico de cuatro años de un jardín céntrico jornada completa abona 1.700 pesos mensuales más 400 de comedor. A esto debe sumarse la matrícula para el 2013 de 1.500 pesos, 600 pesos anuales de materiales y 300 de servicios de emergencias. La suma, en total, da 23.400 pesos al año.

Ahora bien, en el universo de colegios bilingües que llegaron en las últimas décadas al distrito para absorber fundamentalmente la demanda de los barrios cerrados y countries, una cuota para el nivel primario oscila entre 3.000 y 4.000 pesos, y se eleva a 5.000 en secundaria.

 

 

Por adelantado
“Preguntan por inscripciones para el 2014”

Con 23 años de experiencia al frente del colegio Nuestra Señora de Luján, Elena Papadopulos no sale de su asombro. La demanda en aumento de vacantes sumada a la urgencia de los padres por conseguir un lugar hacen de la víspera de cada ciclo lectivo una suerte de carrera que cada vez comienza más rápido.

“Desde hace unos cuantos años la demanda es muy fuerte, venimos inscribiendo vacantes nuevas desde el momento que los padres se movilizan y empiezan a averiguar y es cada vez más temprano, antes de las vacaciones de invierno”, explicó a El Diario y en el mismo sentido, destacó que “este año me sorprendió mucho que me ha llamado gente para inscribir a su hijo pero para el 2014”.

No obstante, la negativa de la institución ante estos pedidos sigue siendo inamovible: “sería ridículo hacerlo”, aseguró aunque reconoció que “algunos colegios de elite de otras zonas lo hacían”.

Cada año en la institución se abren tres primeros años del ciclo inicial de 36 vacantes cada uno. Aun así, con los que quedan en lista de espera “podríamos hacer uno o dos primeros más”.

En cuanto a los factores que influyen en la explosión de la demanda, al gran crecimiento demográfico de la zona se le suma, según Papadopulos “la cuota es accesible y los padres se manejan a través de recomendaciones de familiares y amigos”. Al mismo tiempo, advirtió que “el padre hoy se asesora muchísimo, hasta el 2009 no había visto la necesidad de hacer una página web y hoy son muchos los padres que nos dicen que conocieron el colegio a través de ese medio”.

Asimismo, destacó que cada vez más padres realizan un esfuerzo por enviar a sus hijos a colegios privados incluso en hogares donde los bolsillos son ajustados y en este sentido remarcó que “tenemos una característica que nos enorgullece que es la heterogeneidad, tenemos hijos de profesionales, de operarios, chicos de barrios periféricos y de barrios privados”.

Por su parte, Alejandro Tulos representante legal del Instituto Modelo de Pilar, coincidió que “suele haber listas de espera” aunque explicó que se trata de un problema que tarde o temprano encuentra solución.

Así, afirmó que si bien entre septiembre y octubre hay unos 30 chicos en espera, el número se reduce a 4 o 5 en febrero. “Para el colegio también es un problema la falta de vacantes –reconoció- y no es agradable decir que no porque la educación es un derecho”.

 

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar