Herramientas virtuales ayudan a tratar problemas de aprendizaje
Frente a las dificultades de lectura y escritura, las tecnologías virtuales en el aula posibilitan afrontar problemáticas lingüísticas de los estudiantes, afirmó una doctora en Letras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas-Conicet.
Guadalupe Álvarez, investigadora asistente del Conicet en el Centro de Investigaciones en Antropología Filosófica y Cultural, desarrolla iniciativas virtuales que desafían los límites de las aulas para mejorar el rendimiento de los estudiantes.
Álvarez es doctora en Letras y se especializa en didáctica de la lectura y la escritura, y las potencialidades de la informática en relación con estos temas, informó el Conicet.
“Observamos que los estudiantes tenían ciertos problemas puntuales en relación a la lectura y la escritura, por eso, a la hora de afrontar los textos académicos, era necesario reforzar conceptos o estrategias a los que no les podíamos dedicar muchas horas de clase porque no eran parte del programa”, contó.
Entonces, los docentes comenzaron con ejercicios a través de una red social “y luego eso se cristalizó en una experiencia en Moodle, un software libre muy utilizado en educación virtual que agrupa diferentes materiales y ejercicios que los alumnos necesitan para iniciarse” en lecturaescritura en los estudios superiores.
Álvarez es además docente del Taller de Lectoescritura en la Universidad de General Sarmiento, localidad bonaerense de San Miguel.
Algunos estudiantes tenían problemas con la interpretación y reformulación de conceptos de los textos, tareas que implican otras operaciones, como el uso de la puntuación, los conectores o la sintaxis.
“Estas son dificultades muy tangibles que tienen durante los primeros años y es algo que los docentes no podemos eludir”, opinó la investigadora.
Álvarez precisó que “el profesor universitario da la clase para públicos muy dispares”, y además, “los alumnos universitarios son una población muy variada, muchos trabajan o viven lejos y viajan muchas horas, llegan tarde a las clases... es un hecho”.
La idea entonces “es desarrollar nuevas estrategias, útiles y adaptables para todos los estudiantes, que les permitan enfrentar las prácticas de lectura y escritura necesarias en la universidad, y la tecnología viene a contribuir en ese sentido porque se integra a la clase como un apoyo”, planteó.