Empujados por sus mujeres, los hombres se atreven a la estética
Por insistencia de sus parejas, rogando discreción y con algo de desconfianza, cada vez más hombres cruzan el umbral de la puerta de centros de estética y belleza buscando mejorar su imagen y realzar su calidad de vida.
En muchos casos, es el stress manifestado en contracturas, dolores lumbares y cervicales lo que lleva a los hombres a animarse a probar, en una primera instancia, con alguna de las técnicas de masajes relajantes que ofrecen en los centros especializados.
Aunque la inquietud no suele quedar ahí. Y con la insistencia de las mujeres, no son pocos los que terminan cediendo ante la tentación de borrar las arrugas, reducir el abdomen o depilarse definitivamente.
“Llegan con más prejuicios y tratando de que nadie los vea salir, pero una vez que depositan la confianza en los tratamientos, se entregan”, afirmó Cristina Rebagliati, del centro de estética homónimo que funciona en el edificio Concord.
“La mayoría son esposos de nuestras clientas que llegan por insistencia de ellas, pero también funciona el boca a boca”, señaló la profesional para agregar que los hombres alcanzan el 30% de la cartera de clientes del lugar.
Condicionados con su ajustada agenda, ellos son más afectos a las soluciones rápidas. Así, según la mujer, la aplicación de botox en las arrugas de expresión es uno de los tratamientos más requeridos debido a lo instantáneo de los resultados. En tanto que tratamientos a largo plazo, como sesiones de radiofrecuencia, preparadas para tensar los tejidos, tienen menor –aunque nada despreciable- proporción de adeptos.
Qué dirán
En el mismo sentido, Marcela Sciaccaluga, propietaria del centro de estética Beauty Secret, coincidió en que los hombres suelen llegar de la mano de sus esposas. Aunque de acuerdo a su experiencia al frente de dos sucursales aseguró que existe una marcada diferencia entre los públicos que conviven en Pilar.
“En el local del centro de Pilar los hombres generalmente llegan porque necesitan relajarse, sobre todo con el tema de la crisis económica, cada vez más”, apuntó la profesional para aclarar que las necesidades estéticas masculinas no son las más imperantes en esta sucursal. La explicación, para Sciaccaluga, se encuentra en que “en Capital está más instalado el tema del metrosexual, Pilar sigue siendo muy pueblo y todavía la estética está asociada al gay”.
Distinto es lo que sucede en el local del kilómetro 46 de la Panamericana, donde los hombres se animan a más: “las mujeres quizás empiezan llevándole una crema y después empiezan a venir por algún tratamiento”.
Entre los tratamientos preferidos por los hombres, se encuentra la higiene facial profunda, electrodos para reducir el abdomen y belleza de manos. Aunque de a poco la depilación definitiva va ganando terreno.
Por el momento, el tema está en manos casi exclusivamente de los deportistas. “Los polistas se depilan el muslo posterior, también los ciclistas la pierna entera”, indicó Siaccaluga aunque aseguró que la depilación de barba sobre todo en pieles propensas a irritarse con la afeitada diaria–que no elimina por completo el bello pero lo reduce un 90%- así como en abdomen y espalda están empezando a ganar seguidores.
“Es más difícil que se acerquen pero son más fieles, las mujeres se mueven más por promociones, los hombres si les gusta el lugar se quedan”, resumió la propietaria. n
Cosa de hombres
Ranking de los tratamientos preferidos por los hombres
• Masajes descontracturantes
• Limpieza profunda de cutis
• Belleza de manos
• Botox
• Radiofrecuencia
• Electrodos para reducción de abdomen
• Depilación definitiva de piernas, barba, tórax y espalda.
Mejorar el estilo de vida
“El 50% de nuestros clientes son hombres”
Aunque la necesidad de mejorar la estética empieza a despertar inquietud entre los hombres, el grueso de la población masculina llega para darle pelea al máximo enemigo de la vida moderna: el stress.
Desde su centro La Beaute ubicado en el edificio Blue Building, Gabriela Lista aseguró que el “el 50% de nuestros clientes son hombres y llegan para mejorar su estilo de vida”.
El acercamiento se produce en general después de los 30 años y se inclinan por masajes convencionales y con piedras calientes. “Generalmente vienen porque sus esposas les sacan un turno o les hacen un regalo”, aseguró y advirtió que “muchos me consultan si tenemos spa con alojamiento”.
“Hay una buena mezcla entre los que llegan por stress y los que llegan por imagen”, completó Rebagliati y agregó que “tenemos muchos hombres que viajan todos los días a Capital y eso les provoca contracturas”.