Viajar, un caos: el HCD pide explicaciones al Ejecutivo
A raíz del informe especial publicado por El Diario el último domingo, donde se reflejaban las quejas de los usuarios de transporte público, el Concejo Deliberante elevará un pedido de informes al Ejecutivo a fin de averiguar si las empresas de transporte comunales que presentan irregularidades en su servicio fueron multadas por estos motivos.
La información fue confirmada por la concejal Liliana Alfaya, miembro de la Comisión de Transporte. En diálogo con este medio, afirmó que en base a las opiniones de los pasajeros reflejadas, “estamos preparando un pedido de informes para el Ejecutivo en base a las quejas por los incumplimientos de horario, porque no respetan las paradas y si se aplicaron multas por estos motivos a las empresas”.
El proyecto de comunicación será tratado durante la reunión de comisión prevista para la mañana de hoy con la intención de llevarlo al recinto el próximo jueves.
Cabe recordar que las quejas de los usuarios giraron en torno al deterioro de los vehículos, al hacinamiento, al comportamiento de los choferes y sobre todo, a la irregularidad de los horarios y a la escasa frecuencia para ciertos recorridos.
Sobre este último punto, desde la dirección de Transporte del Municipio, acercaron una explicación por lo menos, llamativa. Según los números que allí se manejan, desde que se incorporó el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) se incrementó el número de usuarios de transporte público a tal punto que la cantidad de boletos diarios ascendió de 80.000 a 100.000.
“La gente se ha volcado al transporte público entendemos que por la comodidad de la tarjeta, por no tener que usar monedas”, afirmó Carlos Chanteiro, director del área.
Frecuencia
En cuanto a la posibilidad de aumentar la frecuencia en determinados recorridos por iniciativa del propio Municipio, desde el HCD reconocieron que hasta el momento “no hay precedentes” de llamados a licitación convocados espontáneamente por el propio Estado comunal, sino que la adjudicación de los recorridos se produjo siempre como consecuencia de un pedido puntual de una empresa de transporte interesada en abarcar determinadas zonas.
Pero habida cuenta del déficit de transporte en ciertos trayectos en horas pico, Alfaya aseguró que “estamos evaluando hacer lo mismo que sucedió con el agua corriente y cloacas y que el Municipio haga directamente un llamado a licitación”. “No hay ningún impedimento legal para proceder así”, agregó.
Por su parte, Chanteiro se mostró algo más escéptico en cuanto a esa posibilidad. “Es muy difícil”, advirtió remitiéndose al proceder histórico donde los empresarios tuvieron la iniciativa. Y aseguró que la misma demandaría “mucho trabajo de campo, evaluar estratégicamente cómo serían los nuevos recorridos”.
A cambio, para paliar la situación en recorridos conflictivos como el que une Pilar con el Parque Industrial a cargo de la línea 510, el funcionario anticipó que desde el área volverá a pedirse un incremento de los servicios en horas pico.
De todas formas, también mostró sus reparos frente a esto y advirtió que las líneas “sólo tienen un cupo de colectivos para recibir los subsidios”. Así, el excederse de estos cupos implicaría que solo algunos colectivos cobren la tarifa subsidiada.
“Tenemos que esperar al año que viene, a que la cámara de empresarios de transporte se siente con Nación porque desde los municipios les exigimos mejores servicios”, manifestó el director.
A propósito del estado de los vehículos, Chanteiro aseguró que “nosotros exigimos unidades nuevas, la idea es ir renovando el parque automotor”, y para esto destacó el sistema de créditos para empresarios del transporte impulsado recientemente por Nación.
Quejas puntuales
La línea 501 que une Pilar con Villa Astolfi fue una de las principales depositarias de quejas por parte de los usuarios. Al respecto, Chanteiro aclaró que “la semana pasada hubo un problema con las unidades, arreglaban una y se rompía otra”.
Precisamente, en cuanto a los horarios, el funcionario aseguró que los colectivos que se desplazan por rutas y autopista están registrando una frecuencia de 7 a 8 minutos.
La misma registra, según el funcionario la línea 510 en su recorrido hacia el Parque Industrial. En tanto que los colectivos que ingresan a ciertas localidades como Fátima y Manzanares, la frecuencia oscila entre 15 y 30 minutos.
No obstante, los relevamientos que, según la dirección, realizan periódicamente los inspectores no se condicen con lo que a diario deben experimentar los usuarios con demoras de hasta una hora para ciertos recorridos.
En relación a la línea 503, que al igual que la 509 aún no cuenta con el sistema SUBE, desde Transporte señalaron que la falta de adecuación se debe a que no fueron incluidos en el plan de Nación para la entrega del aparato correspondiente, por lo que el gasto tuvo que ser afrontado por los empresarios. “Pensamos que antes de fin de mes ya van a contar con el servicio”, señalaron desde Transporte.