Derqui-Monterrey mantuvo su paso ganador en el Torneo Clausura 2012 de Primera División de la Asociación de Básquet Zárate-Campana en el duelo con Sportivo Pilar del lunes por la noche.
Aguantó a la nueva sangre roja
La Fusión se impuso 75-68 y es líder de la Zona C con puntaje ideal, más allá que todavía tiene pendiente un duelo con Platense de Luján.
Pero más allá de la lógica victoria de los dirigidos por Javier Prodan, que utilizaron a casi todo el plantel con el que afronta el Provincial de Clubes, la actuación del juvenil elenco de la Avenida fue la nota de la noche.
Agustín Laugas y Lucas Petruzzi, pasaron con éxito el duelo en la pintura ante consagrados como Rubén Runke.
Los dos chicos Sub 17 del Rojo fueron los líderes de su gran primer tiempo del Rojo. Con sus movimientos en el uno contra uno, rebotes ofensivos y empuje, le hacían frente a la Fusión que tenía a Luis Díaz y el propio Runke como referentes en cancha.
El Toro igual marcaba diferencias en ataque, pero tenía respuesta de los chicos pilarenses, para que el primer cuarto esté apenas separado por la mínima (19-18).
En el segundo acto, Derqui buscó acomodarse mejor defensivamente con una zona, aunque el Rojo encontró en Ignacio Ruiz y Gabriel Gasco cómo responder.
El juego seguía cerrado y la Fusión tuvo en el ingreso de Alejandro Irigoyen, junto al Chavo Díaz, el camino para una pequeña brecha (40-36).
En el complemento pareció llegar el quiebre, cuando regresó Runke y Emiliano Casquero conseguía sumar, junto a Daniel Castro (58-47).
La tendencia creció de entrada con más apariciones del Gordo Dani. Sin embargo, el Rojo seguía luchando con su sangre joven.
Federico Muller estuvo certero (2 triples) y junto a la calidad de Francisco Ruiz, fueron recortando la brecha.
Hasta que apareció Facundo Cañete con un triple (sus 7 puntos en el último cuarto) para darle la tranquilidad definitiva a la Fusión.
Minuto de silencio
Antes de comenzar el encuentro entre Derqui-Monterrey y Sportivo Pilar se realizó un minuto de silencio en memoria de la mamá del juvenil del Rojinegro, Leandro Di Santo, que falleciera ese mismo día tras una irreversible enfermedad.