Basural a cielo abierto preocupa a los vecinos del barrio San Alejo
Se encuentra en un predio contiguo a un country. En el baldío de 500 metros de largo se vuelca todo tipo de residuos y hasta hay restos de autos desguazados e incendiados.
El basural a la vista de todos. Hace un año que los vecinos reclaman.
Olores nauseabundos, residuos de todo tipo y hasta restos de autos incendiados se amontonan sobre un extenso baldío ubicado en el barrio San Alejo. A pesar de las reiteradas quejas de los vecinos de la zona, esa situación que se registra desde hace más de un año no encuentra solución.
Sin embargo, los trastornos y el riesgo para la salud que trae aparejado ese basural a cielo abierto siguen en avance. El predio tapado de basura en buena parte de su superficie se extiende a lo largo de 500 metros de la calle Anchorena, entre el 800 y el 1200 de esa arteria, y se encuentra a unos 400 metros de la ruta 25.
Justo al lado de este baldío se ubica el country Santa Silvina, cuyas residencias distan muchísimo del deprimido paisaje que se percibe en sus alrededores, del otro lado de sus muros.
De acuerdo al relato de habitantes del barrio donde se emplaza el enorme basural clandestino, es normal ver cómo delincuentes se internan en el predio con autos robados que luego son desguazados y prendidos fuego para eliminar huellas.
También los vecinos sostienen que es habitual ver grupos de jóvenes y adolescentes que aprovechan la impunidad que les otorga ese espacio para consumir distintos tipos de drogas.
“Es un gran basural a cielo abierto, tan grande como el country Santa Silvina que está al lado. En ese lugar queman autos, se juntan jóvenes a fumar paco, desborda de mugre. Hace más de un año que venimos reclamándole al Municipio y no tenemos ningún tipo de respuesta”, señaló indignada Mónica, una vecina de San Alejo que se comunicó con El Diario para manifestar su queja.
Por su parte, otro habitante del barrio que vive frente al predio en cuestión, y que cortaba ayer por la tarde el pasto en la puerta de su casa, manifestó que “el olor que hay acá a ciertas horas del día es insoportable; se ve gente que llega con sus autos y tira acá bolsas que traen en el baúl. También vienen camiones por las noches que descargan residuos y esto no puede seguir así porque ponen en peligro la salud de todos”.
Cerca de las 16 de ayer, además de la basura que tapaba buena parte del terreno, podían advertirse en el lugar grupos de chicos y adolescentes que transitaban el predio con hondas en la mano cazando pájaros.