Negocio revival: Los “Todo x 2 pesos” volvieron a invadir el centro
La variedad de productos, una de las claves.
por Celeste Lafourcade
Paraíso irresistible para los cazadores de chucherías, lugar de perdición para los compradores de cosas que no necesitan, emblema de una época de rebusques y billeteras flacas, los bazares poli-rubro volvieron a copar el centro de Pilar con sus ofertas y curiosidades.
Emergentes de la crisis del 2001, los “Todo x 2 pesos” tuvieron período de auge hasta la recuperación económica que terminó por sepultarlos o por obligarlos a mutar hacia comercios similares pero de mayor categoría.
Hoy, conservando espíritu y denominación coloquial –aunque por “2 pesos” pueda comprarse poco más que una hebilla para el pelo- y con algo más de énfasis en la calidad, una nueva ola de poli-rubros llegó a Pilar en los últimos meses y ya son ocho los que pueden contarse en el microcentro local.
Pelotas, paraguas abiertos, sillas, entre otros objetos, decoran la puerta que nos separa de Oscar, el encargado de “D´todo”, ubicado en Pedro Lagrave al 400. “La gente viene a buscar lo que necesita y se lleva lo que no necesita”, resume el hombre que desde hace ocho meses está al frente del local de grandes dimensiones y góndolas abarrotadas de productos que invitan al curioseo.
Ducho en la materia, que asegura que lo que más se lleva son “platos, vasos y lo demás entra por la vista”. Grandes incentivadores de la compra impulsiva (y a veces compulsiva) los bazares ponen todo al alcance de la mano. Desde juguetes, hasta artículos de librería, desde bijouterie hasta objetos de decoración, pasando por artículos de bazar, de estética personal de limpieza y hasta de ferretería.
“El secreto no está en saber vender sino en saber comprar”, agrega Oscar y su verdad resulta acertada al echar un vistazo por éste y el resto de los lugares del estilo.
La originalidad de los productos y la sorpresa de encontrarse con aquello que nos sabíamos que necesitábamos hasta que lo vemos en una góndola, son factores de peso para entender el éxito de estos negocios.
La inflación que acorta las posibilidades, precios accesibles -los mismos artículos que pueden hallarse en un bazar convencional hasta dos veces más caros-, más la sensación de tener todo en un mismo lugar terminan de explicar el boom de los nuevos “Todo x 2 pesos”.
Iguales pero diferentes
En el último mes, dos nuevos lugares de enormes dimensiones plantaron bandera en Pilar. Yrigoyen, que bien podría ser rebautizada como la “calle de los poli-rubro”, sumó hace dos semanas un enorme bazar chino llamado “Z&C” a la altura del 400.
Similar a los que funcionan en el barrio chino de Belgrano, el lugar ofrece amuletos orientales desde 4 pesos que conviven perfectamente con santos católicos, colgantes, cortinas brillantes y adornos de lo más “kisch”, junto con otros productos más exquisitos como un kit para sushi o teteras pintadas a mano.
También atendido por orientales, en Rivadavia entre Tucumán y Pedro Lagrave, otro multi-todo logró quitarle el cartel “se alquila” al local más grande de la cuadra. Más occidental que el anteriormente mencionado, el espacio abierto hace escasas semanas, confunde entre sus góndolas artículos de limpieza, junto con productos para decorar la casa, estatuas para pintar a mano, bijouterie, juguetes, útiles y dragones chinos.
A juzgar por la cantidad de gente que lo inspecciona a diario, la apuesta fue exitosa y curiosamente, no logró opacar a quienes hasta entonces se alzaban como los más importantes del centro, el de la calle San Martín frente a la plaza 12 de Octubre y aquel ubicado en la esquina de Yrigoyen y Rivadavia, donde –en lo que artículos para el hogar se refiere- productos económicos y calidad más baja comparten espacio con otros que bien podrían encontrarse en un negocio de cualquier shopping.
Precisamente, si algo les permite permanecer a todos es, a simple vista, los diferentes perfiles adoptados. Siguiendo por Yrigoyen, a la salida de la terminal de ómnibus, “Mundo Mágico” parece haber encontrado su nicho a través de la oferta de productos económicos, más funcionales que estéticos.
Otra mirada
“Es una epidemia”, afirma Mirta más en serio que en broma, desde su bazar ubicado en Yrigoyen al 500 que si ya la peleaba con una competencia en la esquina (en la esquina de Ituzaingó) y otras dos en menos de 100 metros, el nuevo fenómeno hace tambalear su negocio.
“Esto nos perjudica un montón, no hay una ley que prohíba que haya el mismo tipo de negocios en cierta cantidad de metros”, reclama, mientras asegura que con las nuevas apariciones “las ventas cayeron por lo menos un 30%”.
Con 25 años de experiencia (primero estuvo en la terminal) en el rubro, vio aparecer y desaparecer los “Todo x 2 pesos” y ahora se enfrenta a nuevos competidores: “nos han invadido los chinos y es muy difícil competir, ellos compran containers enteros y yo a mayoristas, no puedo competir con los precios”.
Panacea de las “mecheras”, este tipo de negocios están expuestos a arrebatos justamente por la disposición de los productos y también a robos a mano armada dado que las puertas siempre permanecen abiertas. “Me han puesto revólveres en la cabeza, pero no puedo cerrar la puerta porque no entra nadie”, expresa la mujer, mientras afirma que la forma de sacar el comercio adelante es “trabajar 12 horas sin empleados y traer cosas que otros no tengan”.
Una mirada distinta ofreció Miriam de “Todo para vos y tu casa” que desde la calle Independencia al 500 hace siete meses comercializa productos en su mayoría de origen chino. “Tienen una producción envidiable y están muy al tanto de nuestras necesidades”, elogia mientras muestra un gancho para evitar el robo de carteras.
En este sentido destacó que lejos de su fama inicial los productos chinos subieron su calidad, lo que explica también el éxito del fenómeno. Ya no son “baratijas” las que se encuentran en estos comercios. Para la mujer, la forma de hacerle frente a los grandes competidores es “la atención personalizada, la gente busca asesoramiento”.
De todo, como en botica, los “Todo x 2 pesos” volvieron remixados con su despliegue infinito de productos necesarios y no tanto, a apoderarse del circuito comercial de la ciudad.
Uno de los locales más nuevos, sobre la calle Pedro Lagrave. Hay ocho en el microcentro de Pilar.
Tazas con el nombre. Se consiguen a 13 pesos.
Rarezas y buenos precios
En negocios donde imaginarse un inventario parece una misión imposible, podemos encontrar, por ejemplo: gancho para cartera $15, amuletos chinos $4, fuente decorativa con agua $225, aros a $20, tazas $10, copas a $10, ollas a $65, mate de vidrio a $20, muñecas a $35, estatuas a $14, teteras $40, alicates $5, especiero $24 o ½ docena de vasos a $14.
